Del libro Territorio Pantágoras y Quimbayas
En próxima fecha, tendré el honor de presentar mi último libro, titulado “Territorio de Pantágoras y Quimbayas”, en la Academia Caldense de Historia y en Manzanares. En este libro aparece un amplio estudio sobre los indígenas Pantágoras, una tribu que habitó en las tierras del actual oriente de Caldas y cuyo territorio se extendió hacia el norte y centro de Caldas y una porción del departamento del Tolima y que fue exterminado en cruentas batallas por colonizadores españoles. Los indios fueron valientes y resistirieron las atrocidades de los ibéricos, prefiriendo ahorcarse o lanzarse a los caudalos ríos, antes que ser víctimas de estos despiadados españoles. En los municipios donde se presentó este genocidio, no existen vestigios de su existencia, consecuencia del domino extranjero, quienes lograron apoderrse de los territorios de los indigenas, del oro y otras riquezas que estos habitantes poseían.
Los Pantágoras se enfrentaron a la expedición sangrienta al mando de Baltasar Maldonado, comisionado por Hernán Pérez de Quesada. En Guarinó, los indígenas habían levantado fortificaciones o palenques de madera, donde se batieron valientemente. A pesar de la superioridad armamentística de los invasores, quienes perdieron a 22 hombres, los Pantágoras lucharon con coraje. Por el suelo corrieron “ríos de sangre”. Los sobrevivientes optaron por unirse a otras tribus, El conocimiento sobre esta aguerrida tribu se debe en gran parte, a los valiosos estudios dejados por el misionero e historiador español Fray Pedro de Aguado. Él logró penetrar a lo que se conoció como la “Nación o paraíso de los Pantágoras” y fue testigo de sus costumbres. A esto se suman las investigaciones del sacerdote, historiador y académico Pedro José Ramírez Sendoya, realizadas mientras fue párroco de Manzanares. Los Pantágoras, no fueron antropógrafos, por el contrario, esta familia, le tenía horror a la antropofagia. Palenque es sinónimo de invencibles. Una estela de muerte marcó el paso del conquistador Núñez Pedroso, dejó la tierra asolada.
Las investigaciones históricas han demostrado que carece de fundamento lo que se ha enseñado o se enseña en las escuelas, de que Manzanares fue habitado por las tribus Pantágoras, Palenques, Marquetones y Coronados. Hoy se sabe que “Palenque” era solo una denominación ocasional dada por los cronistas a los Pantágoras, debido a sus sistemas defensivos. De igual manera, “Marquetones” era el gentilicio de los habitantes de Mariquita, y “Coronados” era un apodo que se les dio por la forma en que se motilaban, simulando la tonsura de los frailes.
En cuanto a la tribu Quimbaya, es originaria de Colombia, habitó el alto y bajo Cauca, que lo integran los departamentos de Antioquia, Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca. Fue férrea luchadora contra el dominio español, así como con otras tribus en el Nuevo Reino de Granada. Fue un pueblo trabajador. Considerados como los mejores orfebres de América. Fabricaron muchas piezas en oro, cobre, así como cerámica, hilados y tejidos de algodón.
En 1990 aparecieron noticias sobre la existencia del Tesoro Quimbaya, que estaba en poder de guaqueros y coleccionistas de Filandia, Quindío; de allí el tesoro llegó a Manizales y se fue trasladado a Bogotá, donde fue adquirido por Fabio Lozano Torrijos y Domingo Alvarez que se lo vendió al estado colombiano por $70 mil.
Al visitar el museo de América, en la ciudad española de Madrid, se puede observar este valioso tesoro, compuesto por 122 piezas, todas ellas de oro puro, elaboradas por por orfebres cuya maestría trasciende cualquier imaginación, por la perfección y delicadeza de estas obras que son asombrosas. Este invaluable tesoro se lo obsequió a la regente María Cristina de Habsburgo, el presidente chocoano Carlos Holguin Mallarino, por los servicios prestados, por esta en el conflicto con Venezuela. Colombia ha adelantado varias gestiones en busca de la repatriación de tan invaluables joyas, pero los resultados han sido inútiles, porque el Gobierno español asegura que fue una donación del Estado colombiano a España. La corte Constitucional declaró inconstitucional esta entrega.
Fabio Ramírez Ramírez