Once Caldas: la vida y muerte de un sueño
Papelón. Descalabro. Que duras son las caídas.
El peor veneno del fútbol es sentirse ganador sin jugar los partidos.
Por eso la derrota llegó insospechada, abrupta y dolorosa, para cerrar el ciclo de la Copa y poner patas arriba el sueño de los aficionados, entre rabias contenidas y dolores profundos.
Decepcionó el Once Caldas a su hinchada que, inflada de optimismo y fervor, que deliró en la tribuna en la antesala y en los compases iniciales del juego.