El Once Caldas se ahogó en la orilla. Se lo tragó el partido. Se le inundaron las ideas en el área y se le extravió el gol. Sufrió por la imposibilidad de ganarle a un rival de talla menor.
Cancha no hubo. Había barro. Y en ese territorio Niche Sánchez, fue el rey. Adaptado al terreno, ligero, hábil, insistente, notable jugador.
Jeider Riquett, en cambio, fue la víctima, lento e inseguro, al borde de una expulsión, protagonista involuntario, al resbalarse, que abrió el camino al gol en contra en el que tuvo directa participación.
El fútbol sin adornos. Fue de esfuerzos, del gusto de Jaime Alvarado, sostén del medio juego. Pero el colectivo de ataque no tuvo efectividad. Fueron 27 aproximaciones, 11 disparos a la portería y solo un gol, el de Dayro, ayudado por un toque no premeditado de un rival.
El balón del Once rodó con algunos trazos finos y asociaciones prometedoras, pero en los últimos metros reinó la confusión. No era el día para tirar de cráneo táctico. De Pizarras rebuscadas.
Era el de la estrategia en la elección de jugadores, en la forma de encarar el partido, el del derroche físico, el de los atletas livianos que flotan en los charcos, el de la adaptación a la cancha y al rival.
El Once llevó el peso de la propuesta, a pesar de la lluvia, el piso resbaloso y el balón incontrolable que condicionaron la calidad, pero no la supo aprovechar. Incapaz de simplificar el trámite.
El Once Caldas no pierde, lo que es alivio porque suma. Es una base para creer.
Joan Parra se insinúa como buen portero, Alvarado se consolida como patrón del medio campo, Jader Quiñones pide pista con evidentes aptitudes y gigantes son las expectativas ante la puesta a punto de Andrés Roa y Robert Mejía quienes en una semana entrarán a riguroso trabajo físico. Aislado el primero por un hematoma y el segundo por su operación de menisco.
Distinto es lo de Rodallega. No ilusiona. Llegó lesionado y no se recupera. Lo contrató el anterior gerente Felipe Gutiérrez, quien, además, obstinado, cerró la puerta a la llegada de Andrey Estupiñan, figura del pasto.
P.D. Jefry Zapata insiste en marcharse. Le seduce Argentinos Juniors, en préstamo. Cambio sin costo por Gastón Verón quien figuró en los planes de Atlético Nacional. Es buen delantero. El Once pretende transferencia definitiva. También en la agenda un central extranjero de pasado en Cali y Medellín.