Siete juegos tiene Once Caldas disputados este año, incluidos los amistosos contra América y Cali, con seis empates y una victoria como balance. No pierde, es cierto, pero de a poco se sacan conclusiones que van emparentadas con la falta de goleadores y las ventajas en defensa que se han dado en los goles recibidos, admitidas por el propio técnico.

De momento está por fuera de los ocho (es décimo) y la verdad, frente a Alianza jugó horrible. Únicamente el cuarto de hora final cuando el rival se quedó con 10 por expulsión de Carlos Lucumí. Sin agresividad, demasiado conservador por temor a la temperatura, sin brillo en sus individualidades y Jaguares, con lo básico, sostuvo más la pelota.

Se notó la ausencia del Niche Sánchez, el de las ideas. Tampoco se contó con Kevin Tamayo improvisando de nuevo sobre la banda izquierda y fue inicialista Jader Quiñones, quien por su bajo nivel fue relevado muy tarde. Un partido sin situaciones de arco y con tanta pobreza ofensiva que el 1-1 suena alto.

Fueron cuatro opciones en 90 minutos: un remate arriba en distancia de Dayro y el gol al 87 de Jefry Zapata, producto de la persistencia ante el error del portero Wallens que se la dejó servida. Alianza generó un cabezazo del uruguayo Fiorelli y la anotación de Charly Villegas, quien capitalizó un balón suelto en el área.

El punto salva a Hubert Bodhert, al frente de un equipo discretísimo. El hecho de que pasara por encima plantea inquietudes en un Once Caldas que esta vez no hizo remates, que tuvo tocadores en el mediocampo que ni finalizan, ni disparan a puerta y con Dayro que pareciera entrar en la etapa de ser importante solo cuando marca.

Fue el quinto juego oficial de la temporada, y en todos le han convertido, con el agravante de que esas conquistas tienen cuota en la defensa. En Valledupar terminaron en cancha Cardona-Cuesta porque Riquett se fue remplazado, sin que se corrigieron los fallos de funcionamiento, inadmisibles contra un conjunto sin peso atacante.

En esas cinco jornadas no hay equilibrio en las cifras. Si bien obtuvo puntos por fuera, cinco en tres salidas, los desperdició en casa ante Santa Fe y Jaguares al dejar ir cuatro.

Estar metido dentro de los clasificados parciales ahorraría esas críticas que hoy se hacen fuertes especialmente en las redes sociales.

Se sabía del margen estrecho del técnico Herrera luego de cinco ligas continuas en el cargo, y la necesidad de que fuera protagonista desde el comienzo. El invicto es real porque no se pierde, pero la gente espera más y mientras logra sumar de a tres, la tabla enriquece el debate frente a la conformación del plantel y las formas dentro del campo.

En el mundo del fútbol se afirma que si no se gana, al menos que no se pierda, con empates que tienen sabor a victoria como frente al América, no esta vez por el terrible desempeño ante al colero del campeonato que jugó como tal, considerando que Once Caldas es superior estructuralmente y que son esos partidos para aprovechar.

En síntesis, solo la roja a Lucumí permitió la reacción del cierre, Sánchez hizo falta y su remplazante no dio pie con bola, el primer cambio sigue siendo Beltrán en una zona en la que ‘pelao´ Tomás García pide pista y definitivamente, no obstante el buen pie de los volantes, no hay alternativas de gol distintas a Dayro Moreno.

Hasta la próxima...