Alianza del sector público y privado
Señor director:

Cuando se entra a un supermercado o tienda en Colombia lo primero que vemos es que todos los estantes están plenos de productos muy indispensables para preparar las familias en casa desayunos y comidas. Lo importante es que todos los productos son elaborados por la empresa privada, no hay allí ningún rastro del Estado como productor. Es claro que lo que hace el Estado es brindar atmósferas estimuladoras e incentivantes para que los empresarios se animen a crear empresas, librándolos además de anticívicos que los puedan extorsionar o secuestrar. Hasta aquí hemos llegado a conocer dos primordiales funciones de un gobierno central dentro de una república. Sí esas funciones no se cumplen en abundancia periclitan los países. Es evidente en el escrito, el papel tan importante y crucial que cumple el sector privado dentro de la economía. Al sector público le corresponde la función de expandirlo y brindarle excelencia con el orden público. Hay que decir que en nuestro país siempre ha existido una alianza público-privada, que no debe desmontarse porque lo que encontraremos al final es un caos muy bien organizado.
Rogelio Vallejo Obando

Por qué mueren tantos
Señor director:

No hemos podido entender con claridad, pero creemos que alguien nos debe responder a la pregunta principal del presente comentario: ¿por qué en Manizales mueren a diario tantísimas personas? Es que si uno abre las páginas del periódico cualquier día de la semana se encuentra un listado de desaparecidos realmente sorprendente. Y viene en seguida el interrogante: ¿por qué y de qué muere nuestra gente aquí? Luego repetimos para nosotros: preguntémosle a la red hospitalaria, al respetable cuerpo médico, a quienes manejan el sistema funeral; en fin, a cualquiera que científicamente sepa algo sobre el tema, incluida además la parte farmacéutica y las EPS e IPS regionales. Debe haber una respuesta seria y contundente porque no nos pueden salir con el cuento de que es que ya estamos demasiado viejos y que qué más podemos esperar.
Bernardo Molina Marulanda

Brevinotas
Señor director:
- “La risa remedio infalible”

Da gusto ver que casi todos, por no decir todos, los aspirantes a encontrar un trabajo por cuatro años en el Congreso de la República sonríen tratando de atraer a los simpatizantes o no de sus “ideales y mágicas propuestas que sólo ellos, sus seguidores muy cercanos, los que también aspiran a tener un buen trabajo por cuatro años conoce, porque la verdad sea dicha, programa, programa; propuestas y promesas para cumplir con seriedad, hmmm... no aparecen por ninguna parte. Y, difícilmente aparecerán, porque cuando más hacen un inventario de necesidades y de propuestas que las sabemos “de memoria”, lo que es más difícil son las soluciones. Se quedan con el enunciado. Se requiere es saber con conciencia, ética y conocimiento cuál es la metodología para solucionar los problemas coyunturales y no simplemente recordarlos. Llama la atención que quienes aspiran a continuar, “porque esto está muy bueno”, vuelven y desempacan el mismo discurso y lo renuevan con algún maquillaje de envoltura y ya, a hacer campaña.
Por algo la revista Readers Digest habla de la risa como algo que contribuye, como terapia a tener un equilibrio emocional con resultados que superan el común bienestar de la cotidianidad. Llama la atención que los asesores de imagen hayan coincidido en que la risa es una buena pose para conquistar votantes y que sea común aquello de: la risa remedio infalible.
- Al nuevo director de LA PATRIA, periodista Fernando Alonso Ramírez, nuestra complacencia y nuestra energía para que tenga muchos éxitos y que la luz de su experiencia y su ingenio lo iluminen siempre para que sepa orientar con mucha sabiduría periodística un diario adherido a la historia de Caldas y que ha contribuido con mucha fuerza al progreso de nuestra gran ciudad. Que con gran apertura democrática sigamos teniendo oportunidad de expresar nuestros sentires e inquietudes quienes hemos contado con esa colaboración. Muchas gracias y felicitaciones.
Elceario de J. Arias Aristizábal

La Casa Hoyos
Señor director:
Recientemente se han publicado en La Patria informaciones sobre el necesario reforzamiento estructural de La Casa Hoyos, propiedad de la Industria Licorera de Caldas y situada detrás del edificio de la Licorera, esquina de la calle 24 con la carrera 20.
Quisiera mencionar que dicha edificación fue la casa de habitación de Alberto Hoyos Arango, uno de los pioneros de la radiodifusión en Colombia, fundador de Radio Manizales, inaugurada en 1931 como la cuarta emisora radial en Colombia. Alberto Hoyos fue también alcalde de la ciudad a comienzos de la década de los 50. Aura Escobar, su esposa y mujer muy hermosa, fue la primera mujer que manejó automóvil por las calles de Manizales.
Ahora bien, no se si la construcción de la casa la realizó Alberto Hoyos o su padre, Valerio Antonio Hoyos, también hombre muy destacado de la ciudad. De todos modos el nombre de Casa Hoyos viene del apellido de padre o hijo.
Como importante corolario propongo a la Licorera como propietaria, a la firma que realice el reforzamiento y a las entidades que vigilan la conservación de bienes del patrimonio histórico que incluyan en el contrato la demolición del horrible anexo que le construyeron en la terraza, que nada tiene que ver con la muy hermosa construcción original y que pudo haber contribuido en el deterioro estructural.
Pablo Medina Jaramillo

La responsabilidad de tener hijos
Señor director:
El milagro más espléndido y grandioso para los seres humanos es poder procrear y traer hijos al mundo, entre tanto tenemos la perentoria obligatoriedad de planear muy bien cuándo, con quién y el número a tener; debiendo planear acorde con la capacidad económica, primordialmente, dándole a cada uno el mismo amor, cariño y afecto, sin preferencias de ninguna índole ya que de haberlas es deplorable, reprochable y lacera. No se trata de cantidad, sino de calidad, la responsabilidad abarca tanto al hombre como a la mujer, no es más hombre el que tiene regados hijos por el mundo con varias mujeres, abandonándolos a su suerte; al contrario, es un vil cobarde que al paso de los años todo se le devolverá de manera implacable, recibirá la ley de la compensación.
Es cierto que la mujer por su condición de engendrar tiene un instinto maternal altamente desarrollado y desde muy joven desea tener hijos, pero también deben mirar y tener en cuenta varios factores como es la estabilidad sentimental, emocional y como ya lo dije económica. Debe prever que si el hombre la deja a la deriva con sus hijos, ser capaz por sus propios medios de velar por ellos en su manutención y así no andar arrodillada frente a un ser despiadado para que le cubra las necesidades básicas, salvo cuando se tiene que embargar, cosa lamentable.
Álvaro Alzate Ussma

El hombre que rozó el poder
Señor director:

La historia de Gabriel Turbay no pertenece al archivo muerto de la política colombiana. Es, por el contrario, una clave para entender la coyuntura actual. Turbay no perdió una elección, fue derrotado por una sociedad que no estaba -ni está- dispuesta a permitir que el poder se descentre de sus apellidos tradicionales, de sus códigos sociales y de sus lealtades históricas. Colombia sigue siendo un país racista y godo, aunque hoy lo niegue con mayor sofisticación. En el escenario político actual ese patrón se repite con distintos protagonistas. Se exige “experiencia” cuando el candidato no pertenece a la élite, pero se tolera la improvisación cuando el apellido es correcto. Se habla de institucionalidad para frenar proyectos incómodos y de “riesgo país” cuando el poder amenaza con redistribuirse. La vara no es la misma para todos, y nunca lo ha sido.
Los grandes medios de comunicación, que deberían garantizar la deliberación pública, operan muchas veces como guardianes del statu quo. Definen quién es “moderado”, quién es “peligroso” y quién merece ser escuchado. Las élites económicas, por su parte, financian narrativas que preservan sus privilegios mientras acusan de radicalismo a cualquier propuesta que cuestione la desigualdad estructural. No es una conspiración, es una dinámica histórica. La polarización actual -encarnada en figuras que despiertan adhesiones viscerales y rechazos automáticos- no es solo ideológica. Es una disputa entre quienes siempre han tenido acceso al poder y quienes intentan abrirlo.
En ese contexto el discurso moralista se usa para deslegitimar, y el miedo se convierte en herramienta electoral. No se discuten ideas, se estigmatizan personas. Incluso dentro de los partidos tradicionales la lógica sigue siendo excluyente. Se promueven liderazgos dóciles y se castiga al que incomoda. El mensaje es claro: se puede aspirar, pero no transformar; se puede competir, pero no alterar el orden. Exactamente lo que le ocurrió a Gabriel Turbay.
Colombia no tiene un problema de falta de liderazgos, sino de exceso de prejuicios. Mientras el país siga eligiendo desde el temor, el clasismo y la conveniencia de unos pocos seguirá produciendo figuras que rozan el poder, pero nunca lo ejercen plenamente. La historia no se repite por accidente, se repite porque no hemos tenido el coraje de romperla.
Miguel Ángel Hoyos Zuluaga

Muy grave la crisis
Señor director:

En la Nueva EPS ha llegado a tal punto la crisis y el descuadernamiento de la misma, que el local para atención a los pacientes situado en la carrera 21 con calle 28 fue desocupado y en sus puertas aparece el aviso de “se arrienda”. A mí, como a muchos enfermos, en ese espacio, la sede de nuestros lamentos, éramos bien atendidos porque no había tanta congestión y por esto quedamos “más tristes que el diablo”. ¿Qué vamos a hacer los afiliados sin una buena sede y sin medicamentos? Será como decía un comediante, pedir turno en jardines del olvido a ver si allí nos atienden mejor.
Bernardo Molina Marulanda

Consideraciones sobre el Centro Histórico de Manizales
Señor director:

El llamado Centro Histórico de Manizales es la cuna de nuestra riqueza cultural y testigo fiel del desarrollo que ha tenido la ciudad; desde sus ancestros y a lo largo de los años, su configuración
arquitectónica en diferentes estilos, sus calles y rincones tradicionales, que han albergando no solo historias que han marcado su identidad, sino también destacados ilustres personajes representantes de nuestra sociedad, y los lugares más icónicos en donde han ocurrido acontecimientos inolvidables, algunos de ellos trágicos como los devastadores incendios de 1925 y 1926 que destruyeron gran parte de la céntrica zona (más de 30 manzanas y la iglesia que, tras la reconstrucción, se convirtió en nuestra Catedral), entre otros sucesos.
Ese Centro Histórico, reconocido como Patrimonio Arquitectónico y Cultural de la Nación -Bien de Interés Cultural-, enfrenta ahora serios problemas ante la mirada indiferente de algunas administraciones locales. Es palpable la situación de descomposición, que se refleja en fenómenos como la drogadicción, prostitución, mendicidad, degradación del espacio público, contaminación ambiental, ruido, desaseo y sobre todo, la deshumanización del entorno, sumado a los conflictos entre la normatividad vigente, caso POT (Plan de Ordenamiento Territorial) y PEMP (Plan Especial de Manejo y Protección). Todo lo anterior, está llevando a su progresivo deterioro, sin que se avizoren soluciones oportunas, efectivas y sostenibles en el tiempo.
El PEMP del Centro Histórico, aunque vigente, demanda su actualización, tarea que se está intentando realizar desde el 2019. El POT del 2017 tienen en su haber reconocer no solo las declaratorias patrimoniales, sino respetar la función jerárquica de sus instrumentos de gestión, e incluirlos en cada una de sus revisiones sin que ello signifique la subordinación de las normas patrimoniales a las del ordenamiento territorial.
Entre las últimas dos administraciones municipales se dispuso en los Planes de Desarrollo la actualización del PEMP (fases I y II, respectivamente) del conjunto de inmuebles de arquitectura republicana, declarado como grupo urbano Bien de Interés Cultural Nacional. Sin embargo, nueve años después y luego de invertirse más de 1.500 millones de pesos, aún no se consolida, por lo que no se fundamenta una herramienta normativa actualizada, clara, concertada y armonizada con el ordenamiento urbano del municipio para luchar efectivamente contra los males que afectan el sector. Si a ello se le suma la situación denunciada por la Asociación Cívica Centro Histórico de Manizales, relacionada con el choque que se viene presentando con la aplicación de las normas relacionadas con el POT y el PEMP en el Centro Histórico, cuyas contradicciones, que están impidiendo el adecuado funcionamiento de la zona, la situación es aún más delicada.
Ante este oscuro panorama de tan importante sector de la ciudad, expresamos nuestra preocupación por lo que allí está ocurriendo y hacemos un respetuoso llamado a los diferentes estamentos de nuestra sociedad: la Administración municipal, la empresa privada, los gremios de la producción, la academia, la iglesia, la dirigencia política, la Sociedad de Mejoras Públicas, el Departamento y la Nación para que tomen cartas en el asunto y no permitan que se pierda su esencia y protagonismo en la riqueza cultural que lo ha caracterizado.
Se trata de aunar esfuerzos y voluntades y entre todos diseñar un Plan de Salvamento, coordinado por la Asociación Cívica y demás sectores interesados, con metas para fijar en corto y mediano plazo de tal forma que, en verdad, sea motivo de orgullo para mostrar a quienes nos visitan, convencidos de que Manizales es la mejor ciudad Hábitat de Latinoamérica, según la ONU.
Consejo de Redacción de Caldas (Fabio Arias, Ari; José Fernando Garcés; Yesid López; Duván Marín Martínez; Germán Mejía Gallo; Iván Darío Góez; Jairo Castro Eusse; Miguel Ángel Llano; Rubén Darío Sánchez y Gildardo Ospina Ramírez).

“Inteligencia extraterrestre”
Señor director:

Reflexiones sobre vida inteligente en otros planetas, incluyendo los que están por fuera de la vía Láctea que es nuestra galaxia, se hacen pertinentes para aterrizar el actuar del homo sapiens sapiens, que anda medio envolatado ‘guerreando’ contra su congénere. En principio es importante que se ilustre donde estamos ubicados en el universo. Pertenecemos al Sistema solar (S.S.), que tiene nueve planetas, la Tierra en la tercera órbita después de Mercurio y Venus más cercanos al sol, y, los siguientes Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón, girando alrededor del astro rey, el Sol, que nos provee de la luz y el calor natural suficientes para pervivir. El S.S. está ubicado en los confines de la Vía Láctea, que a su vez contiene cientos de miles de sistemas parecidos, y, a su vez ese universo contenedor de miles de sistemas solares divagan en el espacio y el tiempo ocupando lugares con coordenadas diferentes, atendiendo a la teoría de la creación del universo llamada el Big bang o Gran explosión, la cual expande siempre los distintos sistemas y por ende los planetas, lo que ha sucedido infinitamente desde siempre, en los dos sentidos pasado y futuro, es decir, el antes y el después en el tiempo. Negar que exista vida inteligente en otros planetas es por lo menos temerario. 
Si existe vida inteligente en el planeta tierra que está ubicado en las afueras del S.S. y en los confines de la galaxia que contiene miles de sistemas, resulta por lo menos incomprensible que no aceptemos la existencia de vida inteligente en otros sistemas, inclusive más avanzada.
Rigoberto Escudero Osorio

Recapacitar para las presidenciales
Señor director:

No sigamos quejándonos porque no hay medicamentos, seguridad, educación, trabajo, etc..., ya que ganó el Pacto Diabólico y seguirán destruyendo el país para volverlo comunista; ellos felices gastándose a manos llenas la plata. Si no recapacitamos para las presidenciales vamos a seguir cayendo en un abismo sin fondo y después no nos lamentemos.
Laura Victoria Franco Botero

Opinión política
Señor director:

No se entiende cómo la gente piensa votar por Cepeda, el país en lo peor en todo los sentidos: económico, salud, seguridad, etc... ¿A quiénes encuestan?, la gente de menos de 30 años, porque de ahí en adelante no servimos para las encuestas. Gravísimo donde gane este personaje, ahí sí, apague y vámonos.
Laura Victoria Franco Botero

Enseñanzas
Señor director:

Pasados los días, después del caluroso y candente debate político, terminado el escrutinio podemos afirmar lo siguiente: Comparado el número de testigos electorales, que para estas elecciones fue atípico, por su cantidad antes no vista, indica tal vez el altísimo grado de desconfianza que existe en nuestras instituciones electorales. Se acabó el discurso que indicaba que al país se lo iba a tomar la guerrilla después de la firma del acuerdo de paz, pues sus representantes del Partido Comunes no consiguieron con qué refrendar sus curules.
Las redes sociales no son todo en política, y a los llamados influencer no les alcanzó, quedando demostrado que hay que salir a las calles y tener contacto con el público. A los partidos tradicionales que han dominado se les agotó el discurso. Las mentiras y los odios no funcionan en un pueblo que al parecer está despertando.
¿Cómo explicar que un partido que apenas está naciendo, haya casi arrasado a los antes dominantes? ¿Son beneficiosas o no las listas abiertas? Algunas permitieron que llegaran indeseables al Congreso.
Increíble que en Caldas, donde otrora se peleaban cabeza a cabeza y se elegían cuatro senadores, hoy solo alcance para uno.

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Adenda: Al parecer estamos mal mentalmente, están apareciendo candidatos que en días no muy lejanos estaban en contra de las reformas laboral, pensional, a la salud, al incremento del salario mínimo, y vengan a decir que defienden los intereses del pueblo, y lo peor es que hay pueblo que los apoye. Igual, los que en el Gobierno Santos descabezaron a la Mineducación por unas cartillas que inducían supuestamente al homosexualismo y abrazan y se congracian con un abierto homosexual para la vicepresidencia (doble moral).
Jorge Edisson Hincapié Loaiza

Reconocimientos
Señor director:

Como suscriptor y asiduo lector de nuestro Diario de Casa quiero hacer un reconocimiento positivo del carácter democrático de las directivas del periódico para acoger aportes conceptuales respecto a diferentes visiones sobre la ciudad, el país y el mundo. Por eso quiero resaltar los excelentes aportes pedagógicos y propositivos de algunos de los columnistas o colaboradores, tales como: el autor del editorial, Gonzalo Gallo, el padre Efraín Castaño, Andrés Hurtado, el dr. Jorge Raad Aljure, el ingeniero Gonzalo Duque, el gran filólogo Efraim Osorio, Pedro Felipe Hoyos, Bernardo Molina, Julián García, Eduardo García, Alirio de los Ríos... entre otros; por ejemplo la excelente columna de Diana Sofía Montoya. Lamento eso sí, encontrar un columnista cuya visión y expresión me hace catalogarlo como totalmente antagónico de las propuestas contenidas en la Oración por la Paz, de San Francisco de Asís.
José Alirio Jiménez Yepes

Cuando la desesperación se confunde con libertad
Señor director:

Hace algunas semanas, LA PATRIA publicó la historia de Jackeline, una mujer que padece miotonía congénita (Thomsen y Becker), enfermedad que provoca rigidez muscular dolorosa y dificulta acciones tan básicas como caminar, levantarse o sostener objetos. El artículo relataba su drama: durante meses luchó para que su EPS le suministrara la Mexiletina, medicamento fundamental para controlar sus síntomas. Sin tratamiento, el dolor y la limitación física se intensificaban. La incertidumbre era permanente. El desgaste emocional, profundo. En ese contexto inició un proceso de eutanasia. No porque estuviera en fase terminal. No porque no existiera manejo médico posible. Sino porque el cansancio de pelear por lo mínimo la llevó a un punto límite.
Luego ocurrió algo decisivo: la EPS autorizó el medicamento. Con el tratamiento, su dolor disminuyó aproximadamente en un 30%. Y Jackeline decidió no continuar con el proceso de eutanasia. Este dato cambia por completo la lectura del caso. Cuando el sufrimiento disminuye, también disminuye el deseo de morir. Entonces la pregunta es inevitable: ¿qué tan libre es una decisión de muerte cuando nace del abandono? La eutanasia es legal en Colombia. Pero la legalidad no elimina la obligación ética de preguntarnos si estamos ofreciendo la muerte como salida donde antes debimos garantizar cuidado, tratamiento oportuno y acompañamiento integral.
Si una persona pide morir porque no logra acceder a su medicamento, el problema no es su dignidad: es la falla del sistema que debía protegerla. Una sociedad verdaderamente humana no se mide por la rapidez con la que tramita el final de una vida, sino por la firmeza con la que sostiene al que sufre. El caso de Jackeline demuestra que había alternativa. Que el alivio era posible. Que la desesperación no era irreversible.
Antes de normalizar la muerte asistida como respuesta, deberíamos asegurarnos de que nadie llegue a solicitarla por cansancio, por abandono o por falta de apoyo. La vida no es un procedimiento. No es una carga que se gestiona. No es un problema que se elimina. La vida es un don. Y aunque la ley regule su final, conviene recordar algo esencial: no somos dueños absolutos de ella. Amarla, incluso en la enfermedad y en la fragilidad, es lo que nos mantiene humanos.
Clara Inés Llano Uribe

Derecho de réplica
Señor director:

Todos los ciudadanos tenemos derecho a la libre expresión, pero también la responsabilidad de ceñirnos a la verdad sin sesgos, sin adulaciones y sin buscar beneficios personales o empresariales favoreciendo a los más fuertes. Los más débiles siempre estamos abajo y, de ahí, que sintamos con rigor los pisotones de quienes están arriba. Conviene confrontar y verificar los hechos para desarrollarlos con objetividad e imparcialidad como son y no como lo manifiestan sus protagonistas -actores y autores, ya que éstos tienen toda la oportunidad de expresar sus ejecutorias con toda la libertad y oportunidades. Escuchaba en algún medio radial que quienes le hicimos reparos al señor alcalde por el bulevar de San Jorge, no teníamos la razón porque el alcalde es el alcalde y se respeta. Cómo es de bueno tener un espacio y un micrófono en mano para lamer y adular, porque tiene el poder. Las comunidades tenemos el derecho y así lo reclamamos de ser escuchados y evaluar las necesidades prioritarias de nuestros barrios y no de quienes no habitan en ellos. 
Derecho a participar activamente como seres sujetos de derechos y deberes. A refutar y rechazar lo que creemos no es conveniente con argumentos y evidencias. A definir, rechazar e improbar proyectos que le cambian el físico a nuestros sectores, pero nos traen otros problemas.
Mucha gente no sabe ni siquiera el significado de bulevar. Llegada de personas a poner negocios incluyendo cantinas y bermas que se convirtieron en parqueaderos públicos incluyendo las calles. Parquean los mismos carros día y noche. Los andenes, los ampliaron, pero para poner mesas y cuanto comestible se ofrece al público. Las zonas verdes, ni son zonas, ni son verdes. El parque que antes tenía columpios, toboganes y otras diversiones para los niños lo cambiaron por cemento y hoy es el lugar preferido de vagos, ociosos, tomadores de licor y consumidores de droga. Se alejaron los niños y los pájaros. Había árboles, niños jugando. Ahora gente fumando, tomando y cantando a voces. Mucho pavimento en unos sectores, mientras que en otros las calzadas están llenas de rotos e intransitables, ejemplo la calle 50 vecina del bulevar. Mucho para unos y poco para muchos. ¡Qué inequidad en San Jorge!
Elceario Arias