Encuestas, en contravía de la Constitución
Señor director:
Si la Constitución Política de Colombia establece claramente que el voto es un derecho y un deber ciudadano y el Estado velará porque se ejerza sin ningún tipo de coacción y en forma secreta, las empresas que realizan las encuestas van en contravía de la referida norma consagrada en la “carta magna”.
Ahora bien, cómo es posible que el trabajo de las encuestas lo realicen con entrevistas a 3 mil, 4 mil o 5 mil personas cuando el potencial electoral es de más de 39 millones de personas aptas para votar; además por el “festín” abusivo de la democracia se presenta una avalancha de candidatos. La verdadera encuesta, para elegir el próximo presidente, con base en el calendario electoral establecido por la Registraduría Nacional, será el domingo 31 de mayo de 2026. La situación es propicia para recordar dos citas sobre las encuestas; en primer lugar lo que aseveró en su oportunidad Winston Churchill, en su calidad de ministro del Reino Unido: “Solo me fio de las estadísticas que he manipulado” y también lo declarado por el dirigente conservador asesinado hace varios años, Álvaro Gómez Hurtado: “Las encuestas son como las morcillas, muy buenas hasta que se sabe cómo las hacen”.
Somos muchas las personas que estimamos que las encuestas manipulan y confunden; más aún en Colombia con la avalancha de candidatos a la Presidencia, Senado y Cámara. Con seguridad, mejor que encuestas serían los debates; existe mucho por recomponer o corregir. Ejemplos que están a la vista y son prioritarios: el sistema de salud y los métodos de seguridad en todo el país; además es necesario frenar, como sea posible, la inmoralidad en la administración pública; igualmente arreglar las relaciones con el Gobierno de los Estados Unidos y recomponer las fallas en la justicia y en las cárceles colombianas.
Jorge Enrique Giraldo Acevedo
Sección
Fecha Publicación - Hora