El miedo es una de las grandes emociones que se mueve desde diferentes ideologías a través de la historia de la humanidad. En esta época electoral hay expertos previendo que miles de colombianos podrían llegar a las urnas bajo lo que denominan “presión emocional”, provocada por la explosión de mensajes que viene circulando desde hace meses por todas las redes sociales y que casi siempre es muy difícil verificar. De hecho se ha vuelto cada vez más frecuente que se termine decidiendo el destino de los países por temor al otro, al diferente. Con un agravante, en tiempos de desinformación y redes sociales muchos de esos miedos son infundados.
Hay que reconocer que Colombia pasa por un momento muy difícil en materia de seguridad. La Misión de Observación Electoral (MOE) registró 63 afectaciones al proselitismo político en 21 departamentos, concentradas en Antioquia, Norte de Santander, Bogotá y Santander; entre las que aparecen daños a publicidad electoral, ataques a sedes de campaña, hostigamientos a activistas o militantes, control político de grupos armados ilegales para prohibir hacer campañas o inducir el voto, daño a material electoral y enfrentamientos en eventos públicos. Además de 44 agresiones contra la prensa, relacionadas con cubrimientos políticos, y en el monitoreo de conversaciones políticas en entornos digitales encontró que el 94,4% de los mensajes fueron insultos, ridiculización y humillación.
No se puede olvidar que esta campaña se inició con el asesinato del precandidato presidencial del Centro Democrático Miguel Uribe Turbay, luego de ser víctima de un ataque sicarial en Bogotá. Pretendía ser un duro contendiente en esta campaña, próxima a su recta final, pero los violentos eliminaron esa posibilidad. Los datos de la MOE muestran que entre el 1 de enero del 2025 y el 30 de abril del 2026 fueron 565 hechos de violencia contra liderazgos políticos, sociales y comunales. Aunque la cifra representa una reducción del 24,7% comparada con el mismo periodo del 2022, los patrones señalan que aumentaron 6,3% las agresiones contra liderazgos políticos con 335 casos y los asesinatos también crecieron el 18,9%.
No han sido pocos los llamados de entidades del Estado, organismos de control y organizaciones para que estas sean unas elecciones en orden, en paz, sin desafueros para que todos los ciudadanos inscritos en Colombia y en el exterior puedan asistir y participar en la primera vuelta presidencial, que ya comenzó en otros países y que se realizará en cuatro días en el territorio nacional. Cada colombiano debe asistir de manera libre y voluntaria a los puestos de votación, sin presiones de grupos ilegales ni de políticos y mucho menos de funcionarios que intentan influir en los electores.
Por eso no podemos olvidar que lo peor que nos puede pasar es caer en una mirada colectiva en torno a una posible hecatombe y que motivados por el miedo terminemos sin salir a votar o eligiendo en contra y no a favor de lo que nos gustaría como mejor decisión para el país. La invitación es a votar con entusiasmo y con esperanza en que el país sí puede cambiar para mejorar.
Editoriales
27 May, 2026
Votar sin miedo
Cada colombiano debe asistir de manera libre y voluntaria a los puestos de votación, sin presiones de grupos ilegales ni de políticos.