Editoriales
16 May, 2026

Votar informado, más necesario que nunca

De esta manera nos están llevando a elegir no en favor de alguien por sus ideas, sino en contra de alguno por los miedos. 

Que quede claro: no ocurre solo en Colombia ni es solo un asunto de las campañas políticas. El deterioro de la calidad de la conversación pública es una realidad y no parece haber síntomas de que la situación pueda mejorar, debido al pésimo mecanismo de imposición de lo que se entiende por éxito. Insultar, dárselas de dueño de la verdad sube puntos en el algoritmo que posiciona tu video, y a eso en el escenario de los “me gusta” -del que ya forma parte la política- lo llaman influencia.
Una vieja anécdota de antes de los tiempos de las transmisiones en directo por televisión, de las redes sociales y de los asesores de imagen: un dictador en su peor momento hacía con sus manos gestos de gratitud y triunfo, mientras se montaba en un avión frente a cantidad de manifestantes que protestaban. Una persona de confianza le hizo notar que el público lo abucheaba, lo silbaba, que no lo aplaudían precisamente. A esta referencia, el caudillo manifestó que los gritos no salían en las fotografías de la prensa del día siguiente.
Es la muestra de la manipulación de la opinión pública, que siempre ha existido con diferentes herramientas. Desde que unos bandidos manipularon al pueblo de Israel para elegir a Barrabás como el reo que debía ser liberado en lugar de Jesús, pasando por el uso de publicidad engañosa al estilo Goebbels y llegando al abuso de la tecnología para crear mensajes falsos, exagerados y, en todo caso, manipulados por las nuevas herramientas.
Así que esto de las imposturas no es nuevo. Es la razón por la que es importante informarse mejor sobre quiénes son los candidatos. No lo que muestran y dicen ser, o qué harán, sino quiénes han sido. Un título no define a una persona, pero su manera de tratar a la gente sí; la forma en que responde a los cuestionamientos y a los ataques desnuda su talante; cómo toma las decisiones, si escucha a los que saben para definir o si simplemente impone su criterio; si se rodea de personas capaces de cuestionarlo o si prefiere áulicos.
Parece algo sencillo, pero como estamos en una época condicionada por la imagen que se proyecta y no por lo que se es, vale la pena prestar atención a lo que aquí escribimos. Recuerden que las redes sociales de hoy, la forma en que consumimos lo digital nos crea la ilusión de que nos ha brindado libertad, pero ya suficientes pensadores e investigadores han demostrado que somos más manipulables que nunca. El algoritmo nos lleva por la opción de la complacencia, nos inunda con informaciones que nos refuerzan nuestros sesgos y la huella digital que dejamos nos mete en una burbuja que desfigura el sentido de realidad y nos dificulta la capacidad de dialogar abiertamente con quienes piensan diferente.

De esta manera nos están llevando a elegir no en favor de alguien por sus ideas, sino en contra de alguno por los miedos. La invitación es a informarse. Hemos ido publicando las propuestas de todos los candidatos. Su responsabilidad es informarse y votar por programas, no por sus imposturas.