Lo mismo que se dice sobre las muertes por homicidio hay que aplicar a las generadas en accidentes de tránsito: con una que suceda debe preocupar, porque algo no se está haciendo bien. La meta siempre debe ser tener cero muertes. El caldense Mauricio García Villegas, autor del libro El orden de la libertad, expresa que “en Francia, en 1972, murieron 18 mil 500 personas porque la gente no sabía cómo debía actuar en las autopistas que se acababan de construir. Hoy son menos y eso se hizo a punta de publicidad, controles, educación, cultura ciudadana. Hay que hacer eso en Colombia”.
Medir lo que sucede en las vías ha sido un buen comienzo, porque identifica qué se está haciendo bien y debe continuar y lo que falta para bajar estas muertes. LA PATRIA publicó el domingo un informe en el que cita que la Organización Mundial de la Salud estableció que países con ingresos bajos y medianos tienen tasas más altas de muertos en accidentes de tránsito (21,5 y 19,5 por 100 mil habitantes) que los países de ingresos altos (10,3). Colombia tuvo por esta causa 8 mil 697 muertos en el 2025, una tasa de 18,9. En Caldas fue de 16,78 con 173 casos (4 más que en el 2024). Manizales registró una tasa de 9,45 con 45 casos frente a 50 en el 2024. El objetivo mundial es reducir estos decesos en un 50% en el 2030, pero con las estadísticas actuales la meta sigue quedando lejos.
Se sigue ratificando que los motociclistas y sus pasajeros son los que más protagonizan estas muertes, y se ha encontrado que muchos no tenían documentos al día. Quiere decir que este vehículo no había pasado en meses y muchas veces en años por las revisiones técnicas y mecánicas, que afectan es a quien se moviliza y a los peatones, no a las autoridades que exigen la obligatoriedad de dichos procesos. De eso hay que ser conscientes.
Tampoco se pueden seguir satanizando los controles de tránsito en las vías urbanas y rurales, porque el fin es verificar el cumplimiento de requisitos; casi nunca lo hacen para molestar. Más bien se debería resaltar la vigilancia y eso siempre será positivo para todos. No son buenos ciudadanos los que por redes sociales avisan de la ubicación de estos controles para que otros los evadan, por lo general lo hacen infractores y quienes no cumplen. Con eso no se engaña a las autoridades, se está engañando a sí mismo. La Secretaría de Movilidad de Manizales ha logrado reducir estas muertes solamente aplicando puestos de control, incluso la Agencia Nacional de Seguridad Vial destaca lo hecho en esta capital al bajar de enero a marzo a 8 decesos en el 2026 frente a 15 en el mismo periodo del 2025. En cambio en Colombia el aumento de muertes en este tiempo ha sido del 20%.
La cuestión es salvar vidas y si es así bienvenidos sean todos los operativos, porque además lo que están mostrando las estadísticas es que los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte violenta de mujeres en Colombia, por encima de los feminicidios, generalmente cuando van de pasajeras. No se puede ser cómplice de quien conduciendo una moto lo hace en estado de embriaguez, bajo la influencia de alucinógenos o quiere hacer maniobras peligrosas. La vida vale mucho y está en las manos de todos protegerla.
Editoriales
05 May, 2026
Los controles salvan vidas
Tampoco se pueden seguir satanizando los controles de tránsito en las vías urbanas y rurales, porque el fin es verificar el cumplimiento de requisitos