Editoriales
01 May, 2026

Las señales de la línea 3 del cable aéreo de Manizales

Quien llega por primera vez a la estación Los Cámbulos, que es el centro de operaciones del sistema de cable aéreo. grr

Estar a mil 261 pasajeros para doblar el promedio diario de los que se movilizaban antes del 29 de septiembre del 2025 en el cable aéreo de Manizales envía importantes mensajes. Es la fecha en que entró en funcionamiento su línea 3, pasando de un promedio de 8 mil 800 viajeros por día a 16 mil 339 el pasado 21 de abril. A diferencia de las líneas 1 (Fundadores-Betania-Los Cámbulos) y 2 (Los Cámbulos-Villamaría), la línea 3 (El Cable-Universidades-Fátima-Los Cámbulos) ha logrado incrementar la demanda por el tramo que cubre y la equidistancia con instituciones y barrios.

La línea 3 es un importante conector hacia el Centro de Manizales o al vecino municipio de Villamaría con el pago de un solo pasaje ($3 mil 250), estrategia sugerida por expertos desde hace décadas con el solicitado y requerido Sistema Integrado de Transporte, para el que ha faltado gestión administrativa, voluntad política y contribución ciudadana. Representa además un atractivo turístico importante por el paisaje que ofrece y la ruta que cubre, y genera ahorros entre los estudiantes de estratos uno y dos de esta zona de la ciudad, ya que se aplica la Tarifa Diferencial de la Alcaldía, igual, claro está, que en las otras dos líneas, pero lo que hace especial a la 3 es su cercanía con universidades y colegios.

Otro ahorro decisivo que ofrece el cable aéreo es en los tiempos de traslado. El recorrido por las cuatro estaciones de la línea 3 se tarda entre 10 y 12 minutos, según la velocidad del sistema, que en medios de transporte terrestre exigiría invertir al menos de 30 a 40 minutos, según la congestión vehicular. Todo esto debería llevar a considerar, más allá de convertirlo en promesa de campañas políticas, en que esta es una ciudad que debería contar con más líneas del cable, bien estructuradas y que resuelvan necesidades y problemas de movilidad en los barrios, siempre que se integren con otros medios, lo que es posible si se llega a acuerdos con los demás transportadores y que nadie pierda.
En siete meses la línea 3 ha mostrado además lo que se debe mejorar. Quien llega por primera vez a la estación Los Cámbulos, que es el centro de operaciones del sistema de cable aéreo, porque allí confluyen las tres líneas, es muy fácil que tome cualquiera menos la que necesita porque se carece de señalización adecuada y visible. No puede seguir esta estación indicando lo correspondiente a cada línea con pequeños carteles impresos, una forma excesivamente rudimentaria y básica para informar y que deja hablando mal de la ciudad. Hay que hacer inversiones y pulir este faltante.

También se ha visto que el servicio de baños no está habilitado todo el tiempo, especialmente en la estación de las Universidades, que a determinadas horas quedan cerrados, y mientras haya usuarios se debe mantener. Igualmente realizar campañas para evitar el vandalismo desde las cabinas, es lamentable que desadaptados estén haciendo daños al tirar piedras hacia las viviendas y que nada pase. El cable aéreo debe entenderse como una oportunidad para la ciudad y todos los habitantes, no como un problema.