Editoriales
17 Abr, 2026

Exigir sin parar clases

La concertación se convierte en otra manera de evitar que el magisterio tenga que protestar y privar a los estudiantes de asistir a las aulas.  

Las protestas de esta semana del magisterio en Caldas dejaron a los estudiantes no solo sin clases, sino sin beneficios de apoyo social como es la alimentación escolar, que tanta falta les hace a muchos de ellos en el departamento. Esto impacta en el cumplimiento de metas académicas y en la calidad educativa, que se debería estar cuidando como un tesoro.
Debemos reconocer que las razones para las protestas no son infundadas, pues se motivan en los deficientes servicios de salud, afectados por las decisiones que ha tomado en este tema el Gobierno nacional. Docentes y directivos coinciden en que era mejor lo que tenían antes. No obstante, como lo hemos dicho ya en otras oportunidades, los profesores deberían innovar en sus maneras de reclamar la atención que requieren, no afectando el esencial servicio público de la educación.
Otras inconformidades manifestadas durante los dos días de protestas contra los gobiernos departamental y nacional consisten en tener en cuenta las realidades educativas de los municipios en la aplicación de las relaciones técnicas y la adopción de la planta docente. El Decreto 3020 del 2002, que define como parámetros obligatorios para la organización de la planta de personal la relación promedio de estudiantes por docente, dice que en la zona urbana debe ser como mínimo de 32 y en la rural de 22. La población de estudiantes en Caldas es de 76 mil 358 y la planta de docentes de 4 mil 200, una relación promedio de 18 estudiantes por docente.
La Secretaría de Educación Departamental asegura que para zonas rurales dispersas ha mantenido 120 sedes con menos de 5 estudiantes, a fin de asegurar el acceso en estas áreas de difícil cobertura. Hay que tener mucho cuidado con los promedios fijados, porque lo que se tiene que hacer es garantizar el servicio educativo donde se necesite. La disminución de la matrícula puede ser una oportunidad para mejorar la atención, para disminuir cargas y potenciar la calidad.
Educal reclama que se cumplan los compromisos con la jornada laboral; la prevención, atención y sanción del acoso laboral; el funcionamiento de las juntas municipales de educación; el reconocimiento de zonas de difícil acceso; la veeduría a los procesos de traslado docente. El gobernador, Henry Gutiérrez, debe escuchar las peticiones para conformar una mesa de alto nivel que trate estos problemas y buscarles soluciones. La concertación se convierte en otra manera de evitar que el magisterio tenga que protestar y privar a los estudiantes de asistir a las aulas.

El próximo miércoles en el Centro Cultural Rogelio Salmona se presentará el libro Decisiones que cambian la educación, de la Fundación Empresarios por la Educación (2026), en el cual se detallan caminos para mejorar la calidad educativa, para empoderar a los directivos docentes, para lograr el reconocimiento que merecen los docentes como pieza fundamental de la formación de los estudiantes, entre otros aspectos. La invitación es a acudir a este escenario para entender los diagnósticos y encontrar soluciones comunes que permitan poner siempre como prioridad la mejor atención para los educandos.