03 May, 2026

¿En qué país quiere seguir viviendo?

Fueron cuatro años del Gobierno Petro que muchos no queremos se repitan para Colombia.

Martha Lucía Gómez
Martha Lucía Gómez

Profesional en Desarrollo Familiar. 25 años como periodista de La Patria. Actual editora de Opinión del periódico La Patria. Temas de interés: política, economía, salud, educación, cultura, deporte, seguridad y todo el acontecer local, regional, nacional e internacional. Correo: martha.gomezlp@gmail.com

Debo dejar claro que no le hago ni le he hecho campaña a nadie, tampoco he militado jamás en algún partido político. Me mueve a escribir esta columna la responsabilidad y el amor por el país, porque otros cuatro años bajo un gobierno como el de Gustavo Petro es terminar de sepultar cualquier esperanza de un mañana mejor para los colombianos, de todas las edades.
La pregunta que muchos nos hacemos es por qué votar otra vez en Colombia por una izquierda que no ha demostrado que tiene capacidad de gobernar, más sí de hacer oposición política, que ejecuta a la perfección para la labor de congresista. Gobernar es bastante difícil y no es para cualquiera, mucho menos para los que no tienen experiencia en lo público ni están formados para desenvolverse en este sector.
No se trata de desvalorizar la ola que surgió entre el 2018 y el 2022, cuando fueron electos presidentes como Michelle Bachelet en Chile o Luiz Inácio Lula en Brasil, ambos pertenecientes a una izquierda moderada, lejanos al socialismo del siglo XX que está más cerca de las dictaduras. Bachelet y Lula supieron equilibrar la gobernanza y la institucionalidad con su ideología, sin sacrificar lo que venía funcionando para sus países, contrario a lo que le sucedió a Colombia.
En el caso de Petro le pudo más el radicalismo, la terquedad y el narcisismo que lo caracterizan; le impidieron construir con los suyos y con otros de ideologías diferentes que también son sus gobernados, porque un presidente llega a administrar para todos, no exclusivamente para sus amigos. Escogió el peor de los caminos, decidió empezar a destruir lo que estaba marchando en el país aunque desde el primer día prometió la unidad y acatar la Constitución y las leyes, pero las sigue amenazando vía decretos para imponer su concentración en el presidencialismo exagerado y la estatización. A tres meses de irse no tiene logros concretos para mostrar.
Fueron cuatro años del Gobierno Petro que muchos no queremos se repitan para Colombia, porque durante este tiempo la seguridad nacional se dejó sitiar por los violentos, a los que se les dieron todas las largas para que extendieran sus tentáculos y sus negocios ilícitos; el sistema de salud no aguanta más, funciona con los mínimos y está a punto de colapsar mientras la gente se sigue enfermando y muriendo por falta de medicinas y tratamientos oportunos; la educación ha sufrido embates fuertes, sobre todo presupuestales que le impiden mantener estándares de calidad; la economía no ha podido crecer como debería, y lo que se tiene actualmente es una alta incertidumbre por lo que pueda pasar, a pesar de que desde instancias nacionales se han querido mostrar indicadores contrarios.
Ni siquiera hay garantías financieras para que un gobierno de izquierda prometa que podrá seguir subiendo más el salario mínimo o los subsidios que ha venido entregando en los últimos meses, más como medida populista para buscar apoyos que producto de una política seria, estructurada y financiada. El país que va a recibir quien llegue a la Presidencia de la República requerirá de medidas fuertes para levantarlo, hay que llegar a ordenar la casa, porque además, y como decimos coloquialmente, no queda ni el raspado de la olla en recursos públicos.
Hombres y mujeres mayores de 18 años, ojalá que estos 28 días que faltan para ir a votar en primera vuelta presidencial lo hagamos de la manera más responsable con Colombia, no pensando en que será un voto contra X o a favor de Y esquina política. Lo que se está decidiendo es el futuro. ¿En qué país quiere seguir viviendo usted?