Martha Lucía Gómez
Profesional en Desarrollo Familiar. 25 años como periodista de La Patria. Actual editora de Opinión del periódico La Patria. Temas de interés: política, economía, salud, educación, cultura, deporte, seguridad y todo el acontecer local, regional, nacional e internacional.
Correo: martha.gomezlp@gmail.com
Dos fuerzas políticas: el Partido Liberal y la Alianza Social Independiente (ASI) saltan a la vista cuando se observa cómo quedó el liderazgo en Caldas, según las elecciones de Senado y Cámara de Representantes. Cada una ganó en 10 municipios, mientras que la coalición Pacto Histórico-Partido Verde fue la lista más votada, así solo haya ganado en 2 municipios (Chinchiná y Manizales).
Esto llevaría a pensar que hubo una reconfiguración de jefaturas, cuando los que están detrás son caciques políticos: el exalcalde José Octavio Cardona León, que vuelve a la Cámara; el exministro del Gobierno Petro Mauricio Lizcano Arango, actual candidato a la Presidencia por firmas y jefe del futuro representante Manuel Orlando Correa Bedoya y del futuro senador Wilder Escobar Ortiz, y Santiago Osorio Marín, que también repetirá curul en Cámara desde donde ha actuado como defensor y escudero del presidente Petro y sus ideas.
Hay mucho temor por lo que pueda suceder con esta representación política del departamento, así entre los cinco que van a posesionarse el 20 de julio como representantes también haya delegación de los partidos Conservador con Juan Manuel Londoño Jaramillo, hermano de la actual representante Juana Carolina, y Mateo Hidalgo Montoya, joven hijo de la concejal María Constanza Montoya, en representación ambos del Centro Democrático.
No son temores infundados. Se conoce la explosividad de Cardona, que en buena parte fue lo que llevó a la escisión del liberalismo en Caldas, que si hubiera votado junto en reconocimiento y en torno a él hubiese arrasado y posiblemente haya podido pasar dos representantes, ganando además preponderancia en otros municipios y desligarse del señalamiento por la participación del exjefe liberal el fallecido senador Mario Castaño Pérez, responsable del caso de corrupción Las Marionetas.
Son muchas las volteretas que ha sabido dar el lizcanismo y con tanta facilidad que causa estupor. Militó como Partido de la U, luego se convirtió en Gente en Movimiento. Lizcano salió del Gobierno Petro tras haber integrado la comisión de empalme, de haber ocupado la dirección del DAPRE y de haber sido ministro de TIC; renunció y rápidamente empezó a criticar de donde venía. Luego ingresó a la coalición Alma, de partidos que nada tenían que ver con los anteriores, lo que duró una semana, y aterrizó con su militancia en la ASI. Él se mantiene como candidato “independiente” por firmas.
Lizcano no marca en las encuestas de preferencia electoral porque nacionalmente no tiene el reconocimiento que sí ha conseguido en Caldas; pero con su caudal electoral, más un representante a la Cámara y un senador se convierte en político deseable que puede volver a donde estuvo recientemente, es decir al petrismo representado en el Pacto Histórico si es que toma más fuerza para las presidenciales y ello inquieta bastante en este departamento.
Osorio trabajó en Bogotá con el expresidente Iván Duque, del Centro Democrático; es primo del exalcalde Carlos Mario Marín Correa, con quien rompió relaciones a pesar de haber sido ambos líderes del Partido Verde en Caldas, que hoy también está fuertemente dividido y sin una cabeza reconocida. Gente del Pacto Histórico en Caldas tampoco reconoce a Osorio como líder, porque no milita en ninguna línea de este Partido, pero nacionalmente ha logrado hablarle al oído a Petro.
Lo que venga con las presidenciales podrá cambiar sustancialmente el mapa político que hoy se tiene en Caldas. La responsabilidad está en cada uno de los electores y lo que se quiera para este territorio.