09 Jun, 2026

La vida de las personas

Lo moderno, como los árboles con el bosque, no deja mucho lugar para identificar la esencia humana. 

La vida depara múltiples y variadas facetas reconocidas por quienes conscientemente la trasiegan. No se necesita tener títulos y experiencia suficiente en tiempo y calidad para sentir e identificar, de alguna manera, su ubicación en la familia y la sociedad, entendida ésta como un todo y compuesta de diversos núcleos, entre otros el conglomerado laboral.
Con ello se identifica externamente la persona desde la observación de otros, ya sea de manera temporal o largo tiempo.
A pesar de todo, la persona sigue siendo una unidad individual que conserva de acuerdo a sus necesidades, vitales u opcionales, junto con sus intereses desarrollados durante toda la vida de relación, como miembro de una sociedad que lo alberga, identificándolo o teniéndolo como un ser ignoto.
Trillones de trillones de palabras en todas las lenguas y gráficos, se han expresado para abordar al ser humano. Unas trascienden desde el inicio, y otras son recuperadas a partir de cualquier medio luego de un tiempo que no está definido ni puede calcularse a futuro.
Todo para llegar a interrogantes existenciales: ¿Quién soy yo? ¿Cuál es mi papel y qué pretendo? Éstos enigmas se corresponden con otra averiguación: ¿Qué esperan de mí como persona? Todo lo anterior debe desligarse de las actividades pagadas o voluntarias a las cuales se compromete o se dedica para subsistir o permanecer dentro de la sociedad.
La humanidad que parece un ente amorfo, deja de serlo en la medida en que se reduce y escudriñan sus intenciones, personales o grupales, no siempre benéficas para otros y a veces ni siquiera para ellos. 
Las decisiones universales honestas no se dan dentro de la humanidad. No es posible uniformar a todos, aún en temas sencillos y deseados por todos, por ejemplo: La paz, a la que miran todos según sus intereses. Refrendando: La actualidad es un ejemplo nítido, sólo basta examinar bajo distintos ángulos las situaciones de ciudadanos de Palestina, Líbano, Colombia, Israel, Irán, lugares de África y Ucrania.
La reflexión personal e íntima, deseada y necesaria, no es posible hacerla ahora por todos los seres humanos vivientes y competentes mentalmente; exige una total identidad personal, lo que no siempre se obtiene porque las personas tienen sus propios distractores. Ya vendrá la tecnología a grabar lo hecho y reproducir a voluntad los sucesos(?) para análisis permanente.
El entorno del ser humano cumple con diferentes papeles frente a su función protectora para las personas. También puede traducirse en la base para la destrucción; y un ejemplo inevitable son los riegos frente a las enfermedades, desde las físicas hasta las psicológicas, sin olvidar el componente espiritual, tan olvidado actualmente.
Entre lo que parece ser y no es y, lo que parece no ser y esencialmente es, discurre la cotidianidad de las personas, entre ellas los colombianos abocados a decisiones cruciales para su vida, la de los suyos y el vecindario de norte a sur y de oriente a occidente.