Un tema que atañe a los colombianos ha sido enunciado por el maestro ginecoobstetra Fernando Sánchez Torres, en columna del pasado miércoles en El Tiempo, cuando expuso sus consideraciones al fallo de la Corte Constitucional, T-058, del 24 de marzo anterior, mediante el cual el alto Tribunal dio la razón a una paciente que solicitaba se le practicara la operación cesárea como punto final de su embarazo, alternativa al parto normal por vía vaginal.
La biología humana indica que el parto de estos seres normalmente se hace vía vaginal, una característica de la especie. Una cesárea es un mecanismo utilizado en Medicina para proteger la vida de la paciente o del producto, cuando uno o ambos o varios, mellizos, se encuentran en dificultades para el parto normal.
El profesor Sánchez Torres aboca un tema antiguo, por cuanto se ha tratado desde hace centurias, ante la perspectiva de una cirugía o un parto normal. Lo normal es el nacimiento del feto mediante acción directa de la mujer y del feto que inducen al producto, a su debido tiempo, a progresar desde el útero hacia vía vaginal y posteriormente el nacimiento del nuevo ser.
La disyuntiva, tiene muchas aproximaciones para definir finalmente la conducta que se debe asumir en medio del ambiente que regula el sistema de salud, institucional o ambulatorio. El tema es complejo, tiene muchas variables: Desde la consideración del deseo de tener familia, pasando por el estado de la madre, del hijo o hijos, durante el periodo denominado embarazo; desde la concepción hasta el parto.
Durante 40 semanas los riesgos que debe afrontar la madre pueden ser muchos, y los efectos sobre el feto o fetos, pueden ser otros, además una combinación de factores puede afectar al complejo madre-feto.
A partir del hecho reconocido constitucionalmente, así debiera ser en todo el orbe, la persona es dueña de su cuerpo y responsable de las decisiones sobre él. Por eso, la norma del consentimiento informado, es fundamental para aceptar los riesgos a que puede someterse en el curso de un procedimiento.
Si bien la paciente quería el nacimiento de su producto, mediante cesárea, existen indicaciones y contraindicaciones para este procedimiento. En este caso, cesárea, el solo querer de la paciente no es motivo automático para que el médico proceda de conformidad. Existen normas médicas e institucionales que facilitan o restringen la cesárea. Pero fundamentalmente es una decisión médica y jamás de otro tipo que presione y modifique el criterio del médico.
El médico si no está de acuerdo con la cesárea solicitada, tiene la obligación de consignarlo en la historia clínica, y la institución a la que pertenece la paciente debe asumir el caso y asumir la responsabilidad ante la paciente, la familia y la sociedad. Es vital el apoyo psicológico desde el primer control del embarazo.
A su vez, el médico debe estar plenamente capacitado para la atención del embarazo, parto y posible cesárea, cuando fuere del caso.
Cuando el médico se ve forzado a una cesárea: ¿Quién asumiría la responsabilidad por el acto quirúrgico?