No se asusten los lectores con este nombre tan raro. Es simplemente el nombre científico de las ceibas barrigonas, el gran tesoro vegetal del Cañón de Chicamocha. Pero expliquemos primero cómo llegar a ellas. Conozco tres formas.
Dos parten del pueblo de Aratoca, en Santander, en el que se encuentra el Parque Chicamocha, uno de los parques más atractivos de Colombia. Entre sus varias atracciones dos son las que más llaman la atención, una, el monumento a la santandereanidad, que es el monumento a los Comuneros, y el otro, el Teleférico. El monumento a los Comuneros me recuerda inmediatamente el que se ha levantado en Chipre a los Colonizadores y cuyo autor es el maestro Luis Guillermo Vallejo.
En mis viajes a Manizales nunca dejo de visitar el famoso monumento que exalta la titánica labor de los arrieros (La Agonía) y la llegada y fundación de Manizales (El Éxtasis). Me encanta visitar este monumento por dos razones: por mis nexos afectivos y culturales con Manizales y porque mi padre de joven fue arriero.
El segundo gran atractivo del Parque Chicamocha es el teleférico, que en un vuelo espectacular de 6,3 kilómetros atraviesa el Cañón de Chicamocha ofreciendo espectaculares vistas de este prodigio de la geografía.
De Aratoca parten dos de las entradas al Cañón. Una para los caminantes que por un pendiente camino de herradura desciende hasta el fondo del Cañón en la región de San Miguel. En esta parte se encuentra un hotelito de Ovidio López García, que ofrece las comodidades mínimas suficientes con una atención maravillosa del dueño. De aquí parten varios caminos por ambas márgenes del río Chicamocha, uno de ellos, que exige buen estado físico, acerca a los famosos barrigones.
La segunda vía para acceder al Cañón lleva en vehículo al hotelito de Ovidio. Desde Aratoca desciende una sinuosa carretera pavimentada de unos 12 kilómetros que lleva al fondo del cañón donde se encuentra el bello pueblo de Cepitá. Desde esta carretera se logran espectaculares fotos del cañón, del río y de sus meandros. En Cepitá se dejan los carros. De Cepitá parte una carreterita que avanza por la orilla del río, en sentido contrario y en unos 40 minutos lleva al hotelito de Ovidio. Llamando a Ovidio, él se encarga de conseguir el transporte que lleva a los turistas desde Cepitá a San Miguel. El celular es: 313 494 6291.
El ecosistema del Cañón es bosque seco tropical. El río proporciona fertilidad a las orillas y los campesinos cultivan cacao, tabaco, patilla y limón.
La tercera forma de llegar a los barrigones utiliza la carretera nacional que desciende a Pescadero, en el fondo del Cañón, y luego asciende hasta Bucaramanga desde donde toma la vía que lleva al pueblo llamado Laguna de los Ortices y que simplemente la gente distingue como La Laguna. Se trata de un pequeño pueblo levantado al borde de una hermosa laguna, un pueblo rodeado de cañaduzales y en el que los campesinos fabrican panela, cuyo agradable aroma llena la atmósfera.