Las ceibas barrigonas, endémicas de Colombia y que solo se encuentran en el cañón de Chicamocha, fueron descritas por primera vez en el 2003 por el botánico español José Luis Fernández Alonso quien las bautizó con el nombre de cavanillesia chicamochae, árbol perteneciente a la familia de las malváceas. Su figura regordeta las asemeja a los baobabs africanos de los que habla El Principito, de Saint-Exupéry.
Estos árboles crecen en las paredes del cañón, en pendientes de 75 grados de inclinación, o sea en lugares prácticamente inaccesibles. En el Tour de Francia los ciclistas se ven a gatas para subir pendientes de 15 grados. El suelo sobre el que crecen las ceibas barrigonas está compuesto por rocas y arena. Como se ve, no pueden ser más difíciles las condiciones para el crecimiento de estos árboles.
A todo esto se añade que están en grave peligro de extinción, debido a la proliferación de las cabras en el cañón. Como es sabido estos animales están perfectamente adaptados a terrenos difíciles, desérticos, a bosques secos tropicales. Y así los vemos en la Guajira donde son claves en la subsistencia de los wayú. Aquí, en el cañón de Chicamocha, las cabras se comen las semillas que caen de las ceibas barrigonas. De esta manera las ceibas que vemos en el cañón son todas adultas o viejas y no se encuentra por ninguna parte ceibas jóvenes. No existen.
Andando por los caminos del cañón hemos podido ser descalabrados, o algo peor por las piedras que arrojan las cabras que se mueven con increíble agilidad por las paredes rocosas. Pero para observar, acariciar y fotografiar las ceibas no es necesario encaramarse como alpinistas, por las paredes; por el camino central que baja del pueblo de la Laguna de los Ortices se encuentran las ceibas al borde del camino e incluso en alguna parte se pasa por debajo de alguna de ellas que se arquea sobre el sendero.
Las ceibas florecen en diciembre y las semillas que parecen mariposas al caer al suelo son inmediatamente comidas por las cabras. Hay personas y entidades preocupadas por la extinción de las ceibas y las están cultivando en viveros. Una de estas personas es el abogado y ambientalista Jorge William Sánchez quien además es uno de los grandes defensores del Páramo de Santurbán.
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Notas. En estos dos meses Armenia y Quindío perdieron a dos personajes muy queridos e importantes en la comunidad. Primero fue Luz Patricia Hurtado Alzate que fue gran líder política, social y cultural. Se desempeñó en importantes cargos en la ciudad y en el departamento y la comunidad la recordará siempre. Desde aquí envío un saludo cordial a Ligia Alzate, su mamá, y a sus familiares. La otra persona es María Edelmira Gómez, propietaria del restaurante El Roble en la vía a Pereira. La excelencia de la gastronomía y la atención a los clientes han hecho de este restaurante, gracias a la gestión de María Edelmira, un sitio clave para las celebraciones familiares y empresariales de la sociedad de Armenia. Paz en sus tumbas.