La evidencia empírica ha demostrado que los países que han aprovechado estratégicamente las ventajas de la globalización económica y promovido la internacionalización de sus economías han sido beneficiados por mayores niveles de crecimiento y desarrollo económico y progreso social en el mediano y largo plazo, logrando como resultado un avance en la movilidad social de millones de personas.
En ese sentido, una de las estrategias macroeconómicas esenciales para apostar por el desarrollo es abrirse a los mercados internacionales y generar programas nacionales de competitividad, innovación, diversificación y sofisticación del aparato productivo para tener un mayor dinamismo empresarial, convirtiéndose en una las metas comunes de cada gobierno dentro de sus planes de desarrollo, precisamente por el protagonismo en los procesos de transformación económica y social. El Gobierno Petro no fue ajeno a esta tendencia y gran parte de su narrativa estuvo alrededor de la transformación del modelo económico productivo. Ahora bien, a cuatro años de su Gobierno, ¿qué sucedió con la internacionalización de la economía colombiana?
Si comparamos las cifras para el periodo enero-abril 2022 versus enero-abril 2026 encontramos un valor de exportaciones en Colombia de 18.385 millones de dólares FOB en el 2022 y 18.402 millones en el 2026. Para ese periodo del 2022, las exportaciones tradicionales generaron 11.589 millones (63% del total) y las no tradicionales 6.795 millones (37%), comparado con 8.250 millones en tradicionales (44,8% del total) y 10.153 millones en no tradicionales (55,2%) en el 2026. En esencia el volumen de las exportaciones es prácticamente el mismo con un cambio interno de estructura, con un aumento en las exportaciones no tradicionales y una disminución de las tradicionales, esta última explicada por un menor valor de ventas de petróleo y sus derivados, carbón y ferroníquel.
En exportación de bienes primarios pasamos de 11.641 millones de dólares a 9.960 millones y en bienes industrializados de 5.777 millones a 5.712 millones, nuevamente explicado la reducción de bienes primarios por la caída en valor de petróleo y carbón, y un crecimiento significativo del 220% en otro tipo de transacciones que según el DANE “hacen referencia a electricidad, películas cinematográficas, impresos, transacciones especiales, oro, monedas, animales (mascotas), obras de arte”, pasando de representar el 5,1% al 16,3% del valor total de las exportaciones.
Por otro lado, otra variable crucial de medición de la internacionalización es el flujo de capitales hacia el país a través de la inversión extranjera directa-IED, que representa una inyección de capital por inversionistas internacionales en sectores económicos en el país, fomentando el crecimiento y desarrollo económico interno. En cuatro años esta inversión ha bajado más de un 30%, y los sectores más impactados han sido explotación minera, agricultura, transporte, servicios financieros y comercio.
El país, luego de cuatro años del Gobierno Petro sigue exportando la misma cuantía, no hubo mayor diversificación, asociado a un componente de industrialización y la confianza inversionista en el país se ha deteriorado sustancialmente. Estos cuatro años han sido de una perdida valiosa de oportunidad de crecimiento de la economía colombiana y donde los datos matan la narrativa de un verdadero cambio histórico.
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Adenda: Atención con Caldas, para el periodo enero-abril las exportaciones sumaban 451,5 millones de dólares FOB y para el mismo periodo 2026 es de 377,5 millones. Para el 2022 el 68,7% eran productos agropecuarios, básicamente café verde, y 18,3% agroindustrial, sumando conjuntamente 78,7% el café y sus extractos. Para el 2026, el 50,1% son agropecuarios y 38,1% agroindustrial, sumando 75,6% café y extractos de café, duplicándose la participación de este último. Pasan los años y tampoco logramos diversificarnos.