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La Alcaldía de Villamaría, en su tercer año de Gobierno, debería entender que no puede seguir aplazando decisiones que no dan más espera para un municipio en crecimiento como es este del Centrosur de Caldas y ya conurbado con Manizales por su vecindad. Lo primero que tendría que estar considerando esta Administración es en insistir en el Concejo para que debata y apruebe el proyecto de acuerdo dirigido a crear una Secretaría de Tránsito y Movilidad que le dé autonomía para actuar como ente territorial en este aspecto y a partir de ello continuar con otras medidas dirigidas a empezar a resolver el caos de movilidad que viven.
Afecta profundamente la calidad de vida de todos los habitantes y la llegada de visitantes que se haya vuelto imposible transitar en cualquier tipo de vehículo y a toda hora, en el Centro y en los barrios, porque esto se convierte en más tiempos de desplazamiento y en que sean muchas personas las que prefieran quedarse en Manizales o en otros lugares realizando buena parte de sus actividades y solo regresar a Villamaría a dormir; es decir, que se mantenga como un municipio dormitorio, que lo priva de tener mayores ingresos y una mejor dinámica económica y social.
Las dificultades de movilidad en este municipio están relacionadas también con una insuficiente cultura ciudadana y la ausencia de autoridades para controlar los malos comportamientos de los conductores. Las quejas, como lo publicamos esta semana, se concentran en el irrespeto rampante de las señales de tránsito; el estacionamiento indebido que está ocasionando desorden, embotellamientos y choques; la falta de parqueaderos y de semáforos, y que solo se cuente con un convenio con la Unidad de Tránsito Departamental del que se depende para la aplicación de comparendos y para hacer controles.
El Concejo de Villamaría es corresponsable con todo este asunto. Cómo es posible que tras estudios técnicos realizados y que la Alcaldía haya radicado en esta corporación en diciembre del 2025 el proyecto de acuerdo para crear la Secretaría de Tránsito y Movilidad, los concejales hayan definido dejar el estudio de esta iniciativa para las sesiones de este 2026. El tiempo para toda administración pública es demasiado corto y acciones como esta no deberían dejarse para después, cuando ya podrían tener al menos esta dependencia aprobada para comenzar su puesta en marcha este año, incluso haberla incluído en el presupuesto de esta vigencia porque lógicamente demandará recursos para su funcionamiento y operaciones.

Pueda ser que este tema no se esté manejando por conveniencias, mucho menos políticas y pensando en generar clientelismo; ojalá que el interés no sea distinto a resolver rápido un problema de ciudad y de la mejor manera, porque si no se ataca ya seguirá creciendo de manera incalculable y con menos probabilidades de intervenirlo. La Alcaldía de Villamaría deberá ser muy rigurosa, porque también debe sumar labores urgentes como la señalización vial, que parece inexistente, sobre todo con las obras que ejecuta en el Centro y entrada a este poblado. Es un deber de la Administración hacer las gestiones que se requieran en el Concejo, y de esta corporación priorizar lo que le está solicitando el municipio para ya.