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En toda elección hay que estar alerta. En este sentido es sensato que el presidente Petro haya hecho un llamado a cuidar los votos de las próximas elecciones a Congreso y los de las consultas interpartidistas para la primera vuelta presidencial. Lo que no está bien, viniendo de un gobernante, es que conociendo lo que han hecho y tienen programado los organismos electorales del país salga al público y ponga en duda el sistema electoral.
Petro cuestionó el software electoral que se empleará para el procesamiento y conteo de los votos del 8 de marzo, invitó a los testigos electorales a que hagan impugnaciones afirmando que existe un plan para manipular los resultados y que tiene pruebas de la persistencia de fraude electoral en Colombia basado en hechos sucedidos hace ya varios años. Sin embargo, hasta el momento no ha aportado ninguna prueba que lo sustente, y más bien le han hecho ver que está incurriendo en imprecisiones. Advertencias de esta categoría no le hacen ningún favor al país, antes ayudan a enrarecer más el ambiente, cuando un presidente debería estar enviando mensajes para apaciguar los ánimos e invitar a que se viva la democracia con plena tranquilidad.
Si existen dudas, el presidente tiene todos los mecanismos a su alcance para pedir información de los temas electorales, claro está respetando la autonomía de los organismos a cargo, como son la Registraduría Nacional y el Consejo Nacional Electoral. Mientras queda tendido el manto de duda desde la Casa de Nariño, la Procuraduría General de la Nación, la Contraloría General de la República y la Registraduría impulsan la campaña Paz Electoral con la que invitan a todos los sectores, instituciones y ciudadanos a que se tengan unas elecciones libres, transparentes,seguras y que respeten los resultados de las urnas.
El procurador, Gregorio Eljach, incluso asegura que con base en el seguimiento que este organismo viene haciendo al proceso electoral desde el inicio del calendario a través de dos procuradurías delegadas, una técnica y otra jurídica, no hay evidencia que lleve a concluir que exista alguna irregularidad en el proceder del registrador nacional, el caldense Hernán Penagos, quien ha recibido ataques y señalamientos del presidente Petro desde su posesión. Incluso la Procuraduría ha hecho vigilancia técnica a los simulacros nacionales de preconteo de votos. Este es uno de los mecanismos que en Colombia blindan las votaciones, porque también habrá observadores electorales internacionales pendientes de lo que ocurra.

Adicional, el registrador Penagos presentó el plan de acción para el 8 de marzo, entre lo que se puede destacar que el denominado formulario E-14, documento en el que los jurados de votación consignan el total de votos por cada mesa, se va a expedir en triple copia y se digitalizará, una ayuda a la transparencia de esta fase. También hay que recordar que se mantiene el escrutinio de votos, fase en la que el Estado revisa, verifica y certifica los votos reales de cada candidato. Todo está dado para que se den unas elecciones tranquilas, aunque como lo dijimos al inicio, siempre hay que estar atentos, mucho más en cuestiones políticas y con una política tan fragmentada.