Editoriales
29 May, 2026

Valores democráticos

Entender que las formas de Gobierno no pueden seguir siendo de arriba hacia abajo.

Pueden ser diversas las formas de comprensión de la democracia, pero lo que no puede quedar a la libre interpretación son los fundamentos que esta debe reunir: separación de los poderes públicos, voto libre e informado, respeto por las minorías y la oposición política, ejercicio de la libertad de expresión y respeto por las leyes y por la Constitución, por las reglas de juego.
Cuando se aproxima la celebración de los 250 años de la Independencia de los Estados Unidos, que se dio en 1776, vale la pena recordar que esta ayudó a configurar, después de la Revolución Francesa, la democracia tal como la conocemos hoy en día, buscando la posibilidad de generar estructuras que permitieran al ciudadano ejercer el control del poder y que las decisiones que se tomaran favorecieran a la mayoría, empezando por las más vulnerables.
Aunque nuestro constitucionalismo viene más de la herencia europea, que de las formas consuetudinarias que se imponen en el mundo anglosajón, al final compartimos los valores democráticos, porque la idea de un Estado de derecho tiene que ver con esa herencia que nos legaron esos dos momentos clave para trascender de las monarquías absolutistas a la posibilidad del gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.
Un avance de la Constitución de 1991 es que no solo es un Estado de derecho, sino social de derecho, además de consagrar la nuestra como una democracia participativa, con lo cual se abren posibilidades a privilegiar en las políticas públicas la cobertura de las necesidades básicas de los gobernados, así como entender que las formas de Gobierno no pueden seguir siendo de arriba hacia abajo, sino que las comunidades tienen derecho a formar parte de las decisiones. Y esto empieza, por supuesto, con el voto programático, pero no es lo único.
Mañana se debe votar, en teoría, por un programa de Gobierno. Sin embargo, algunos son apenas unas ideas enlistadas como tips de marketing y otros son una compilación de discursos que se quedan en la mera retórica. Por supuesto, también los hay bien estructurados, casi como base para un futuro plan de desarrollo. No obstante, la misión de cada ciudadano es enterarse y votar en consecuencia.

Sin embargo, también el talante de los candidatos y las formas de reaccionar frente a la crítica, en cómo actúan en la campaña frente a sus rivales, en la capacidad para rendir cuentas ante los cuestionamientos o la presencia en escenarios de debate y deliberativos, dice mucho del tipo de gobierno que dirigirá el ganador o ganadora. Porque el talante democrático se manifiesta en los detalles y de ahí que sea tan importante pensar en un país que siga defendiendo sus valores democráticos, pues ya hemos visto que estos se pueden perder muy fácilmente, bien como sucedió en la Alemania de los años 30, en las dictaduras del cono sur de los 70 o en la Venezuela y la Nicaragua de los 2000. Y los electores tienen mucho por hacer para que eso no nos suceda.