El título de nuestro editorial de hoy va dirigido a motivar cientos de personas que podrían conseguir empleo en obras de infraestructura que tiene en desarrollo o planea realizar la Alcaldía de Manizales a través de sus contratistas. Pareciera increíble lo que reveló en Un Tinto con la Redacción de esta casa editorial la secretaria de Infraestructura Municipal, Claudia Marcela Cardona Mejía, cuando se le consultó por los retrasos en casi todos los proyectos de obra pública, que parecieran de un tiempo para acá, estar viéndose afectados por un padecimiento generalizado de incumplimientos en los tiempos de ejecución y obviamente en el valor total de estos trabajos.
Que la escasez de mano de obra sea una de las razones principales para que se estén dando estas situaciones nos debe preocupar como ciudad. Todavía más en tiempos de predominio de la informalidad laboral en esta capital, del rebusque y del desempleo, que si bien ha cedido en los últimos meses, continúa marcando en las estadísticas del DANE. Según indica la secretaria, las ofertas de empleo para cada proyecto se han abierto a través de las firmas contratistas, con difusión especialmente en los sectores donde se desarrollan las obras, pero no resultan personas suficientes para trabajar o que se mantengan en estas labores de construcción hasta que concluyan las iniciativas. A lo que se ha tenido que acudir es a buscar trabajadores en otros municipios.
No se puede permitir que oficios vitales para la sociedad como este desaparezcan, porque ni somos un país rico ni contamos con el suficiente desarrollo como para pensar en que se puede empezar a reemplazar al humano por máquinas, es decir en procesos automatizados para todo lo que requiere una obra. Además tiene mucho que ver con las expectativas y deseos de las nuevas generaciones, para las que ya no son tan atractivos este tipo de trabajos y prefieren quedarse esperando otras opciones laborales.
No contar con el personal suficiente, en parte está llevando además al incumplimiento en los tiempos estipulados de realización de los proyectos, lo que a su vez está ocasionando, nos indicó la secretaria de Infraestructura, en que muchos contratistas estén decidiendo ceder los contratos de obra. Habla de unas 10 cesiones de contratos el año pasado, que se debe considerar muy alto teniendo en cuenta que no es por falta de recursos financieros sino por ausencia de recurso humano, y que esto obliga a retomar un proyecto con nuevos ejecutores. Eso sin considerar que casi siempre un incumplimiento lleva a una reclamación y a un proceso jurídico de aplicación de pólizas. Con la Secretaría Jurídica definieron aplicar a todos los contratos del Municipio cláusula penal. En el 2025 fueron 6 contratos con este tipo de seguros.
Hay que detener lo que puede ser un riesgo alto para Manizales, teniendo en cuenta que son 850 puntos de obra establecidos por la Alcaldía para ejecutar en lo referente a infraestructura este año y que podrían terminar afectados como muchos de los proyectos que están en construcción o se han entregado tarde y a un mayor valor. Deben concurrir las asociaciones de ingenieros y arquitectos, el Municipio, los gremios para tratar de buscar medidas que contrarresten este delicado fenómeno, que va más allá de un imprevisto.