Fecha Publicación - Hora

Nadie se atrevería a controvertir que las buenas relaciones bilaterales son oportunidades de fomento, de intercambio y de cooperación para todas las naciones. Cuando se mantienen fuertes los lazos diplomáticos con seguridad vienen incontables beneficios en distintos campos. Esta deberá ser la meta y lo que el país espera que resulte del Foro de Alto Nivel Celac-África, que se desarrollará en Bogotá a partir de hoy y hasta este sábado teniendo en cuenta que sobre el presidente Petro recae la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
A este evento asistirán jefes de Estado, ministros, cancilleres, empresarios, académicos, autoridades y sociedad civil de varios países de América Latina, el Caribe y el continente africano; es toda una oportunidad de abrir caminos con un continente, el tercero más grande del mundo, constituido por 54 países, la mayoría de ellos emergentes, y entre otras cosas muy parecido a Colombia en varios procesos, especialmente en los relacionados con el emprendimiento, los liderazgos y el deseo de salir adelante; aunque también en asuntos que tocan las diversas formas de violencia y la corrupción.
Se constituye entonces en una posibilidad de ampliar las perspectivas de relacionamiento con un continente de vasta riqueza cultural, y ojalá también se logre sacar provecho de este encuentro, especialmente en lo económico, teniendo en cuenta que solamente su logística le está demandando al país 13 mil millones de pesos del erario. Que no se quede en un simple encuentro, del que solo queda la foto social. Si ello sucede, Colombia habrá perdido y se les tendrá que dar la razón a los que han criticado y siguen polemizando que el Gobierno haya hecho este gasto en medio de una declaratoria de emergencia económica por las tragedias invernales que todavía no se superan en muchos rincones del país y porque seguimos sumidos en una fuerte crisis fiscal.
La escasez no puede ser selectiva para ciertos casos, sobre todo con los internos de la Nación. Así el ministro de Hacienda, Germán Ávila, explicara que a Colombia le corresponde un papel protagónico a nivel mundial, y que “tiene” que hacer ahora un esfuerzo por la integración de América Latina y África, porque este hecho lo amerita, si el país no dispone de los recursos suficientes para llevar a cabo un encuentro de este talante, pues lo más sensato era gestionar por otras vías menos costosas y por las que también se puede avanzar en una hoja de ruta compartida en materia de cooperación Sur-Sur. Para eso la vicepresidenta, Francia Márquez, ha sostenido desde hace varios meses contactos con gobiernos africanos, que también le han demandado al país varios millones de pesos.


Ya es hora de que estos esfuerzos hechos por Colombia en el relacionamiento con África den frutos de cara al reconocimiento de las comunidades étnicas, el desarrollo sostenible, el comercio, la inversión, la política exterior, el fortalecimiento institucional. Abrirse a más aliados nunca será negativo, pero Colombia no puede olvidarse de que hay que actuar con austeridad en tiempos que hay que saber priorizar el gasto en lo urgente, así sea el último acto bajo la presidencia pro tempore de la Celac, posición que será entregada a Uruguay.