Siguen los escrutinios, ese proceso que arroja en definitiva el favor de los electores para con cada uno de los candidatos. Hasta que no culmine esta fase no se sabrá si Caldas va a tener un senador, Wilder Escobar de la coalición Alianza por Colombia, y como representantes a la Cámara a Octavio Cardona, liberal; Manuel Correa, ASI; Juan Manuel Londoño, conservador; Santiago Osorio, Pacto Histórico-Alianza Verde; Mateo Hidalgo, Centro Democrático-Partido de la U, y Carlos Mario Calvo, Movimiento Unidad en Minga por Colombia.
Esta ubicación se tiene con base en el preconteo de votos. Sin embargo, y al menos para Cámara, se puede decir que en su mayoría son resultados que estaban en los cálculos al ser candidatos de colectividades de arraigo político regional y con los que se mantiene la hegemonía de los partidos. El mapa político del departamento no va a cambiar mucho, y si la representatividad queda de esta manera, las jefaturas se mantienen.
Persiste un riesgo, y es con la delegación de Caldas en el Senado, ya que la ubicación de Escobar en los últimos lugares entre las curules de Alianza por Colombia lo deja con una alta probabilidad de que no entre. Demuestra lo que advertimos, en cuanto a que muy seguramente no se tendría senador caldense o en el mejor de los casos solo se lograría elegir uno. Ya se debería estar pensando en volver a la elección regional de senadores, porque son muchos otros departamentos los que se van a quedar por cuatro años sin quién hable por ellos en esta cámara alta, o acudir a mecanismos combinados en los que se puedan elegir por circunscripción nacional una parte y el resto por regiones.
Quienes queden en el Congreso (2026- 2030) deben jugar como voceros fuertes, en sus partidos y en la interlocución nacional que se requiere por los departamentos y la región como Eje Cafetero de manera que se le haga frente al centralismo cada vez más arraigado. Muy lamentable, y también lo dijimos, que Caldas se haya quedado sin representación femenina en el Congreso, se debe entender como un retroceso en la búsqueda de equidad de género en la política.
También hay que decir sobre estas elecciones que la decisión de manejar listas cerradas, al menos para el Senado en el Centro Democrático y el Pacto Histórico facilitó la votación, porque el país sigue enredado para manejar el tarjetón por números. Quienes se decidieron por lista cerrada también permitieron una ventaja adicional con las llamadas listas cremallera, en las que las mujeres van de entrada con la mitad de las curules y los hombres con el resto, lo que no tiene la lista abierta. Igualmente hay que señalar en todo el Eje Cafetero los resultados obtenidos hasta el momento por el Pacto Histórico que, guste o no, se está mostrando en votos como una fuerza importante, indicando que hay otras maneras de pensar y hacer las cosas y con quienes hay que conversar, desde el centro y la derecha política.