Manizales es una de las pocas ciudades de Colombia con un activo tan importante como la Fundación Nutrir, que este 16 de abril conmemora 40 años de creada por manizaleños que conformaron una entidad para tenderles la mano a niños de escasos recursos que padecían hambre, primero con la entrega de merienda y luego a través de alimentos preparados y servidos en comedores comunitarios. Muchos adultos de hoy tienen todo por agradecerle a Nutrir, porque con su ayuda pudieron salvarse de los graves efectos de la desnutrición.
Pocas organizaciones sociales han podido entregar 13,4 millones de raciones de alimentos en tan solo nueve años (2016-2025), que es como alimentar a Bogotá y Medellín, con sus programas misionales de los Comedores Nutrir y Gestar Futuro para madres gestantes y lactantes y niños menores de 2 años; además de los programas que ejecuta en alianza con el Estado; todos alrededor de mantener lo más lejos posible la desnutrición crónica y aguda. Actualmente atiende a 2 mil personas, entre niños y madres en Manizales, Villamaría, Neira y Chinchiná en Caldas, y en Quibdó (Chocó) hasta donde ha logrado extender su alcance.
La labor de Nutrir es el mayor aporte que una entidad sin ánimo de lucro pueda hacer a la sociedad y al país, no solo por estar garantizando seguridad alimentaria, también porque está disminuyendo la morbilidad y la mortalidad entre la infancia y está impactando sobre los índices de pobreza; la salud mental de las familias, especialmente de las mujeres; la sobrecarga de cuidado, y el desarrollo de la niñez que tienen toda relación con este problema. En Colombia 1 de cada 9 niños tiene desnutrición crónica, señala la Fundación Éxito que también se dedica a luchar contra la desnutrición, y agrega que esto puede costar hasta 14 puntos de coeficiente intelectual y años de vida productiva a quien la padece.
Un gran reconocimiento y exaltación es el que Manizales y Caldas tienen que estarle tributando a Nutrir, que asumió hace cuatro décadas esta responsabilidad y continúa haciéndolo cada vez mejor a través de su personal y del grupo de voluntarios, y muy especialmente a todas las personas que desinteresadamente se vinculan con las estrategias para la ejecución de los programas y sin dudarlo apadrinan a un niño al que le aportan mensualmente para su alimentación, compran los bonos de condolencia que ofrece o contratan los servicios de catering empresarial (desayunos, refrigerios, cenas) que es otra forma de apoyar la labor misional porque todo se reinvierte en el objetivo principal.
Aplausos también para Nutrir porque además hace tres tomas nutricionales al año a sus beneficiarios, lo que se convierte en indicadores propios que les permiten tomar decisiones más acertadas, puesto que en todo el país, y de ello no se libra Manizales ni Caldas, hay un rezago muy grande de los datos nutricionales. Hoy esta Fundación registra que en el 2025 el 70,9% de su población atendida estaba con estado nutricional adecuado, el 22,1% con malnutrición por exceso (sobrepeso u obesidad) y el 6,9% con malnutrición por déficit (desnutrición crónica y aguda). Gracias Nutrir por transformar vidas.