Editoriales
07 May, 2026

Evitar la especulación

En Colombia el Gobierno Petro también sigue dejando sin respuestas ni medidas de contingencia muchos cuestionamientos en esta materia.

El alza en los precios del galón de gasolina ($400) y del ACPM ($200) empieza a dar nocivas señales para la economía. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) justificó estos nuevos incrementos en que se aplican para evitar desajustes por el impacto fiscal de los subsidios y la coyuntura internacional, como anunció también el ministro de Hacienda, Germán Ávila, para quien era inevitable hacer esta subida de precios.

De por medio está la guerra en Oriente Medio entre Irán e Israel y Estados Unidos que además de violencia ha desencadenado bloqueos en el estrecho de Ormuz, y el petróleo que sale hacia varias partes del mundo desde esa zona del Golfo Pérsico se está quedando represado o con restricciones para ser enviado a otros continentes.

La alarma ha sido para Europa y Estados Unidos, también impactados por la volatilidad internacional de precios.
Inglaterra, aunque no ha tenido escasez de combustibles, tomó medidas excepcionales que estarán rigiendo durante este 2026 para controlar los precios; entre ellas los recortes fiscales, la vigilancia de precios y la congelación de impuestos sobre el combustible como ayuda para los ciudadanos y protección del transporte aéreo y terrestre. Reino Unido importa alrededor del 65% del queroseno, gran parte desde Oriente Medio, que consume para la aviación y los sistemas de calefacción.

Estados Unidos está teniendo que sortear las alzas más fuertes de las últimas décadas en los precios del diésel y la gasolina, esta última con un 50% más desde febrero de este año, con promedios entre 4,45 dólares por galón y 7 dólares según las zonas. La afectación ha sido para el transporte y los hogares, pero también en lo geopolítico, pues el presidente Trump ha marcado los más bajos niveles de imagen en este su segundo año de mandato. Analistas prevén que la situación dure semanas e incluso meses hasta que se dé una distensión del conflicto o una moderación inesperada en el precio del petróleo.

En Colombia el Gobierno Petro también sigue dejando sin respuestas ni medidas de contingencia muchos cuestionamientos en esta materia, ya que a finales del 2023 aseguró que se habían alcanzado las metas de ajuste con respecto a los combustibles y quedaba cerrada la brecha de precios. Se debe entender entonces que hubo imprevisión y falta de planeación para que en momentos coyunturales como este no estuviera amenazando además una escalada de alzas en los precios de otros productos y servicios, pues el ACPM es el combustible con el que se mueve el transporte de carga y mercancías por el país y el transporte público, con lo que la única vía es trasladar rápidamente estos nuevos valores a los consumidores, como siempre ocurre.

Los bolsillos de los colombianos no dan para más, ni siquiera aquellos que están devengando los 2 millones de pesos del salario mínimo, porque está prevaleciendo una carestía generalizada en bienes y servicios. Ojalá que todo esto no sea alimento para aumentar la inflación que debe reportar mañana el DANE, que analistas estiman podrá quedar entre 5,6% y 5,7% correspondiente a abril, que es muy alta para momentos de coyunturas, mundiales y nacionales, pero sobre todo hay que cuidar al país de la especulación de precios.