Fecha Publicación - Hora

Entre las decisiones más relevantes que se han tomado en este departamento en los últimos tiempos está la del Consejo Directivo de Corpocaldas declarando el Distrito Regional de Manejo Integral Estrella Hídrica de Caldas. Su trascendencia radica en que es una zona donde nacen ríos que abastecen la cuenca del Cauca y del Magdalena y alimentan acueductos de varios de nuestros municipios. Allí está concentrada una riqueza ambiental que a largo plazo será de incalculable valía.
La Estrella Hídrica es un área cuya extensión asciende a 23 mil 972 hectáreas, dedicadas exclusivamente a la protección, conservación y reconversión productiva en los municipios de Manizales, Neira, Salamina, Aranzazu y Marulanda, este último en el que se concentra la mayor extensión. Se logra luego de un trabajo especializado de varios meses que fue liderado por Corpocaldas, la Gobernación de Caldas, Más Biomas y Naturaleza y Cultura Internacional (NCI), con el apoyo de donantes internacionales como Andes Amazon Fund y Re:wild que se convierten en prenda de garantía para la sostenibilidad de la declaratoria.
Luego de esta fase deben venir seis meses para dedicarlos, con el mayor juicio, rigurosidad y sin dilaciones de tiempo, a la formulación de un plan de manejo ambiental en el que estarán vinculadas las instituciones y las comunidades. El contenido de dicho plan será clave para establecer las condiciones de uso, conservación y reconversión productiva de todo este gran territorio y a lo que se compromete cada parte, puesto que evidentemente se vendrán cambios progresivos. Este Distrito Regional de Manejo Integral pasa a ser parte de la estructura ecológica principal, figura de planificación y ordenamiento ambiental en la que usos como el de la minería, por ejemplo, quedan restringidos.
Hay que entender que no se trata de una medida para imponer, ya que desde su formulación las entidades y autoridades dejaron claro que apoyarán a los productores para avanzar en la conservación sin frenar la actividad productiva -agrícola y pecuaria-, buscarán transformarla. Sin el convencimiento y la voluntad de las instituciones, los dueños de predios privados y los habitantes para sumarse será imposible cumplir con los objetivos y las metas que se establezcan para mantener vigente este Distrito de Manejo Integral.


La intención debe ser valorada incluso en regiones vecinas, pues se trata de blindar ecosistemas estratégicos como las aproximadamente 19 mil hectáreas de bosque altoandino y zonas de páramo que son fundamentales para la regulación del agua que abastece a unos 250 mil habitantes, la cuarta parte de la población solo en Caldas, y con seguridad también impactará a quienes están en otros departamentos. Caldas pasará de tener 38 mil 444 hectáreas en áreas protegidas a 62 mil 414 hectáreas, lo que representa un crecimiento del 5,1% al 8,4%. Esta primera acción es destacable y así lo tendrán que ver quienes se proyectan en un futuro. No se trata de una declaratoria de corto plazo, evidentemente sus efectos y beneficios se verán en décadas y ahí se les agradecerá a quienes tuvieron que ver con todo este proceso de protección y conservación ambiental.