Editoriales
14 May, 2026

Corregir al PAE, no suspenderlo

Son errores que deben ser corregidos, cuanto antes hay que llamarle la atención al contratista para que cumpla lo pactado.

Todo programa de alimentación de escolares debe cumplir estrictamente con cada norma de calidad, manipulación, transporte, conservación y distribución de alimentos. Es de esos servicios que no dan cabida a errores, porque cualquier falla, por menor que sea, afecta a los menores de edad y su salud. El Plan de Alimentación Escolar (PAE) de Manizales entrega a diario 18 mil almuerzos y 14 mil refrigerios en 90 instituciones educativas oficiales, con un contrato entre la Secretaría de Educación Municipal y la UTP PAE Manizales 2026 a la que le hacen un llamado por hallazgos en sus procesos.
No se puede desechar ningún aspecto de lo que encontraron la Veeduría del PAE y la Personería de Manizales en visita a las bodegas del programa. Es una advertencia para agilizar la revisión y verificación de hechos. Detectaron riesgo de contaminación cruzada por la mezcla de alimentos durante el transporte y almacenamiento, que el transporte de alimentos no cuente con las condiciones para garantizar cadenas de frío (como neveras de icopor), alimentos vencidos en refrigeradores donde también se encontraban otros para el consumo, pesos inferiores a los establecidos en raciones de proteína y de fruta.
Son errores que deben ser corregidos, cuanto antes hay que llamarle la atención al contratista para que cumpla lo pactado y por lo que se le está pagando, o imponerle sanciones legales si se comprueba irregularidad insubsanable. Sin embargo, no se debe anticipar a que por esto haya que suspender el PAE en el municipio, como se ha insinuado. Sería más grave dejar de alimentar a los escolares, porque no todos los estándares de calidad se están incumpliendo. Igualmente debe ser una alerta para los Comités de Alimentación Escolar (conformados por estudiantes, docentes, padres de familia y rectores) y para los funcionarios de la Secretaría de Educación a que ajusten los mecanismos de supervisión y control y estén más pendientes de circunstancias que se pueden prevenir.
La crítica no puede concentrarse en que buena parte de lo que se encontró en la visita de la Veeduría y la Personería se deba a que el operador tenga la planta de almacenamiento y procesamiento de alimentos ubicada en Villamaría, a pocos minutos de Manizales. Hay que entender que con este vecino municipio ya tenemos conurbación establecida y además forma parte del Área Metropolitana Centrosur de Caldas, mecanismo de integración por el que votaron mayorías de ciudadanos, por lo tanto es incoherente querer evitar que muchos servicios se tengan en cualquiera de los municipios que la integran y beneficien al resto. A ello no hay que temerle. Otra cosa bien diferente es exigir, como debe ser, que la infraestructura que se disponga para el PAE en Manizales reúna todas las condiciones establecidas en la licitación.


Importante que el contratista haya aceptado fallas en el transporte en condiciones logísticas óptimas, por lo que activó, dijo, un plan de choque con tecnología de control de temperatura para garantizar la calidad de los productos que están entregando, también dispuso nuevas rutas logísticas y el refuerzo en buenas prácticas de manejo y distribución. Todo esto está indicando lo necesario que es mantener los controles y la veeduría, porque un hallazgo a tiempo siempre evitará dolores de cabeza posteriores.