Olvidan quienes se van lance en ristre contra Once Caldas por la derrota 1-4 ante Millonarios que la sufrió frente a un equipo que en menos de 15 días goleó dos veces a Nacional, el mejor club del país, 1-3 como visitante dejándolo por fuera de la Copa Suramericana y 3-0 en Bogotá por la fecha 12 de Liga.

Me dirán que perdió 2-1 con Chicó, cierto, porque el torneo nuestro es irregular, pero los azules están viviendo una transformación que arranca desde lo estratégico en cabeza del argentino Fabián Bustos, quien revivió un cadáver. En Palogrande fue una soberbia demostración de cómo se domina un rival sin tener la pelota siendo efectivo en el contraataque.

Una frase común del fútbol aplica en este caso: “repaso táctico a Herrera y sus colaboradores” con la sencilla fórmula de controlar los carriles interiores por donde acostumbra jugar ahora el Once Caldas, montando una aplicada línea de 5 zagueros con Llinás, Elizalde y Arias más el respaldo de Ureña y Mateo García desde el medio, que resultaron impasables.

La intensidad del Once Caldas en los primeros minutos se limitó a remates en distancia sin dirección, y aunque atacó siempre, terminó vapuleado por un rival que lo esperó, marcando el desequilibrio en la adición del período inicial en un pase profundo de Ureña, de estupendo partido, a Beckham Castro y zurdazo arriba en el primer error defensivo, esta vez de Castaño.

Luego fue Jefry Zapata, quien después de un tiro de esquina de Ramírez se quedó mirando, y David Silva, con total libertad, la puso donde quiso. Un 0-2 amortiguado por un tiro libre espectacular de Dayro, pero la noche era azul porque al 74, Rodrigo Contreras, la gran contratación del año en Colombia, definió cruzado y posteriormente Andrés Llinás anticipó a Parra en un centro de costado.

Nada que hacer, toda de Millonarios, ganó con méritos, goleando a un Once Caldas que no había perdido en casa, que llegó a sumar 4 victorias seguidas por Liga, y que no deja de ser bueno por este mal resultado. Un campanazo de alerta, los rivales también juegan y hay que estudiarlos, descifrarlos, analizarlos y saberlos encarar, más en esta etapa crucial de la competencia.

Clave, recuperar futbolísticamente a Michael Barrios, la amplitud de campo es fundamental, Bustos entendió la propuesta de juego interior y la neutralizó. Y defensivamente hubo muchas lagunas, los goles de ellos partieron de errores individuales, y por más que el afecto por manizaleños nos enceguezca un poco, Cardona y Castaño no brindan la seguridad requerida.

Como me dijo un amigo: "ni para santificar al Once por los muy buenos 10 partidos pasados, ni para crucificarlo por la humillación que le provocó Millonarios”. Son cosas del fútbol, se dan, y hay que aceptarlas sin destruir, ni minimizar los ecos de una campaña en la que ha hecho ruido, y no lo descarten, así el plantel se haya armado sin pretensiones de título.

P.D.: Anunció su retiro Nairo Quintana, al lado de Egan Bernal, los más grandes ciclistas latinoamericanos de la historia. Su nivel top duró poco (2013-2017), pero lo hecho sobrepasó todos los cálculos: campeón del Giro y de la Vuelta, y quizá algún día le reconozcan el Tour de Francia 2015 que sospechosamente ganó Chris Froome. Gracias por tanto Nairo, quizá el mejor deportista colombiano de todos los tiempos.

Hasta la próxima...