15 May, 2026

Hablemos de libros: Una manizaleña retrata a Teresita Gómez

Lo que hace de especial el trabajo sobre Teresita Gómez es que se trata de la biografía sobre un personaje vivo, que a todas luces es un reto.

Fernando-Alonso Ramírez
Fernando-Alonso Ramírez

Periodista y abogado, con 30 años de experiencia en La Patria, donde se desempeña como director. Presidió el Consejo Directivo de la Fundación para la Libertad de Prensa en Colombia (Flip). Profesor universitario. Autor del libro Cogito, ergo ¡Pum! Correo: editornoticias@lapatria.com X (Twitter): @fernalonso

Se presentaron en un concierto a cuatro manos en el auditorio de la Universidad Nacional, sede Manizales, las maestras Blanca Uribe y Teresita Gómez, el pasado miércoles, como parte de la celebración de los 20 años de la programación cultural de esa institución de educación superior.

Se trata de dos pianistas colombianas de talla mundial, que además han formado a generaciones de nuevos artistas. Un verdadero honor que la ciudad hubiera contado con ellas, aunque yo me enterara tarde de que este evento iba a suceder y por eso no alcancé a hacerme con una boleta para asistir y disfrutar de semejante concierto.

Pero no es de música de lo que les voy a hablar, bueno, no del todo. Resulta que al saber de esta actividad recordé que no había escrito en este espacio mis impresiones sobre la biografía que de Teresita Gómez (2023) publicó la manizaleña Beatriz Elena Robledo.

Esta investigadora y escritora se ha convertido en una pluma sobresaliente en la redacción de perfiles. A ella se atribuye la biografía más completa que se ha escrito de Rafael Pombo, también logró investigar y publicar sus libros sobre Policarpa Salavarrieta y sobre María Cano, entre otros. Además de su prolífica obra de literatura infantil y de su preocupación permanente por enseñar a amar la literatura con sus talleres.

Lo que hace de especial el trabajo sobre Teresita Gómez es que se trata de la biografía sobre un personaje vivo, que a todas luces es un reto, pues nunca se sabe cómo va a recibir el resultado final el biografiado.

Es un libro que está escrito desde la admiración por el personaje, pero con todo el rigor periodístico de quien escribe perfiles. No termina siendo una hagiografía, sino que se esfuerza en sacar la historia de Teresita Gómez, del mito que se ha elaborado sobre ella, para mostrarnos realmente el camino andado por una mujer que rompió todos los estereotipos.

Esa mujer negra, repudiada por su padre biológico, ninguneada por su madre adoptante, que fue detenida por el régimen de Turbay, a quien internaron en un manicomio, que tuvo dificultades enormes y dolores como el de “lo que no tiene nombre” y que, sin embargo, se repuso de todo para convertirse en alguien que es parte de la historia de la música en Colombia.

Logra de una forma magistral combinar los testimonios de la biografiada, seguramente logrados en horas de conversaciones, con la investigación hecha en archivos y con personas que pueden dar fe de ciertos momentos.

Hay que recordar, nos lo relata bastante bien el libro, que Teresita Gómez fue profesora en el Conservatorio de Manizales, donde nacieron dos de sus hijos. Permaneció aquí cuatro años y recuerda disfrutar de los atardeceres del barrio Chipre y siempre saca a relucir las escaleras para ir de un lugar a otro.

Descubrimos los momentos más humanos y también los más mundanos de Teresita Gómez y entendemos no solo su recorrido vital, sino cada uno de los momentos que marcaron su carácter, que la definieron como ese ser libre, de luz, que irradia los mejores sentimientos para los demás.

Incluso nos da detalles de su vida espiritual, de la decisión consciente de tomar el camino del Zen, de cómo terminó llegando a la música popular latinoamericana y a valorarla tanto como a los estilizados compositores que interpreta en el piano. 

En fin, una biografía no solo completa, sino muy bien escrita, que se constituye en un homenaje, por supuesto, a la octogenaria maestra pianista, pero sobre todo en una investigación de alta factura, que al hablar de un personaje, también nos va dando cuenta de los momentos de país en el que se desenvolvió la protagonista, de los sesgos y de las discriminaciones de nuestra sociedad y de cómo se escribe un perfil sin guardarse nada, pero sin irrespetar. 

Un trabajo muy profesional de alguien que se ha curtido en las artes de la investigación y de la escritura como la manizaleña Beatriz Helena Robledo.

Léanlo, además háganlo como yo lo hice, buscando algunos conciertos de Teresita en Youtube y disfrutando de su ejecución en el piano, Así no solo hablaremos de libros, sino también de música. Ojalá la próxima vez que vuelva a Manizales la pueda ver en vivo y en directo.

Subrayados

  • Les digo a mis alumnos, jueguen, jueguen con el piano, disfruten, gocen, si no, no vale la pena. El sufrimiento no vale la pena.

  • Teresita tiene una capacidad increíble de inventarse de nuevo la vida, de renovarse.

  • La única forma de tocar bien el piano no es escuchando pianistas, sino buenos cantantes.

  • “Un músico sin Bach es como un músico sin alma”.

  • Hay una dimensión estética y dignificante de la condición humana oculta en el piano, hasta el punto de que inspira a las personas de noble corazón.

  • “Lo que mantiene joven a las personas es el amor y hay que estar esperándolo siempre”.

    Teresita Gómez
     

Reproducción | LA PATRIA

Música, toda una vida. Con este subtítulo se describe perfectamente la biografía de Teresita Gómez que escribió la manizaleña Beatriz Helena Robledo.