09 May, 2026

Hablemos de Libros: Una entretenida novela con demasiados giros

Hay una escena que resulta realmente inverosímil: una víctima debe hacer una cuenta regresiva en segundos, pero pasan 10 páginas de acciones.

Fernando-Alonso Ramírez
Fernando-Alonso Ramírez

Periodista y abogado, con 30 años de experiencia en La Patria, donde se desempeña como director. Presidió el Consejo Directivo de la Fundación para la Libertad de Prensa en Colombia (Flip). Profesor universitario. Autor del libro Cogito, ergo ¡Pum! Correo: editornoticias@lapatria.com X (Twitter): @fernalonso

La portada dice, atribuyéndolo a un periódico que me gusta más que muchos otros, The Guardian, que esta novela “tiene un ritmo diabólico”. Confirmo.

Agrega que cuenta con “giros absolutamente espléndidos”. Giros, sí; ¿espléndidos?, uno que otro, porque creo que se pasa de listo el escritor con tanto giro, que puede terminar por marear a quien no esté tan atento a la lectura.

Y anota la portada: “un final estremecedor”. ¿Para quién?, pregunto yo, porque no es tan difícil deducir desde antes el rumbo que tomará el final.

Las novelas del noruego Jo NesbØ se reconocen porque efectivamente se leen a la velocidad que pretende el narrador, donde las escenas pasan rápidamente, como cortes de cine moderno, pero por eso mismo, a veces el lector puede terminar por perderse, sobre todo, en la maraña de nombres escandinavos, que nos cuesta pronunciar y recordar a los latinos.

Los traductores no parecen fijarse en estos asuntos como tampoco en que los modismos de la península ibérica no le calzan bien a ese rubio de 1,90, que es el detective Harry Hole.

Debo confesar que mi comentario puede estar influido por haber visto la serie La estrella del diablo, en Netflix, inspirada en la novela del autor, del mismo nombre, y que tiene algunas licencias cinematográficas, como incluir aspectos de Némesis, el libro del que les estoy hablando, aunque se trate de una historia distinta .

Harry Hole es un alcohólico bastante competente como detective, por lo que a veces parece irreal, que haga cosas de borracho empedernido cuando el autor lo necesita, y de sobrio y riguroso policía, cuando lo mismo.

Hay una escena que resulta realmente inverosímil: una víctima debe hacer una cuenta regresiva en segundos, pero pasan 10 páginas de acciones, entonces el dramatismo que busca mostrar con esta manera el autor pierde algo de contundencia, porque hay demasiados pensamientos entre un segundo y otro, ni hablar de acciones.

O tal vez me estoy volviendo muy exigente con las novelas negras. Tal vez sea eso, pura percepción mía. Por eso, para que me ayuden a saber si mi problema es de sesgo, les recuerdo que no deben creerme nada, sino aventurarse a leer, ustedes mismos, este libro, que resulta entretenido, a pesar de mis salvedades, para que se formen su propia opinión y me ayuden a entender si estoy exagerando o si coinciden conmigo en las apreciaciones.

De todas maneras, lo que queda claro es que hay Harry Hole para rato, pues esta novela es realmente del 2002 y al principio cuesta ubicarse, porque habla de temas de tecnología que hoy son muy distintos, pero en el muy civilizado Oslo, aunque una vez se percibe que se trata de una obra escrita hace más de 20 años, todo cobra sentido.

Subrayados

  1. Si los jueces y los jurados supieran lo poco fiables que son los testimonios de los testigos en relación con atracos de este tipo, no nos permitirían usarlos como pruebas.
  2. Cuando dos personas extrañas permanecían sentadas una frente a otra, como en esta ocasión, el silencio era como un vacío que succionaba las palabras.
  3. Perder la vida no es lo peor que le puede pasar a una persona. Lo peor es perder la razón de vivir.
  4. Todo el mundo tiene algo por lo qué vivir. Algo que se le puede quitar. Tú También. Es así de sencillo.
Némesis

Reproducción | LA PATRIA

Némesis, 521 páginas tratando de llegar a la solución de dos crímenes y al tiempo viendo como de nuevo un detective que debió haber sido despedido hace años de la Policía es el único capaz de resolverlos.