Cultura
24 Abr, 2026

Hablemos de Libros: Dos viejos compadres

Lean este libro y aprendan de historia de Colombia y de buen periodismo, con dos personajes que cada uno en su momento fue el columnista más leído del país.

Fernando-Alonso Ramírez
Fernando-Alonso Ramírez

Periodista y abogado, con 30 años de experiencia en La Patria, donde se desempeña como director. Presidió el Consejo Directivo de la Fundación para la Libertad de Prensa en Colombia (Flip). Profesor universitario. Autor del libro Cogito, ergo ¡Pum! Correo: editornoticias@lapatria.com X (Twitter): @fernalonso

No es para nada fácil poner a conversar a dos personas de su vida, de lo divino y lo humano y, menos, hacer de esas conversaciones un libro. Y no lo es porque aunque parezca una entrevista no se trata de ello.

En la entrevista, el preguntador tiene un propósito y es quien debe dominar el ritmo, el tono y que no se vaya a salir de contexto el entrevistado (o de madre). En cambio, en una conversación, si bien puede procurarse una temática o varias por capítulos, también hay espacio para la sorpresa, para lo diferente, para la deriva.

El País de España llamaba a este tipo de género Conversación objetiva, cuando un periodista propicia el diálogo entre dos personas y solo está allí para guiar, procurar que las derivas no lleven a lugares nada propicios. Después recoge todo ese material y lo presenta como lo que debe ser: una charla de amigos o de diferentes, pero más conversada, menos inquisitiva que la entrevista misma.

A medida que el tamaño de los periódicos se angosta, se hace más difícil procurar espacio para este género. En LA PATRIA lo tuvimos por allá a finales de los 90, pero luego se volvió difícil sostenerlo, además porque la aparición de la internet abrió posibilidades para que esas tertulias sean ante todo productos visuales. La espontaneidad que se procura es transparente en ese medio.

Todo este encabezado para decir que Memorias cruzadas es una charla entre viejos conocidos, dos queridos compadres que son parte de la historia de la transformación del periodismo colombiano, de quienes ayudaron a romper el cordón umbilical de los periódicos con los partidos políticos tradicionales. Como dicen en mi pueblo, ellos abrieron la trocha por la que caminamos muchos otros después.

Enrique Santos Calderón, exdirector de El Tiempo; y Daniel Samper Pizano, el fundador de la primera Unidad Investigativa de un medio en Latinoamericanas, hablaron de temas diversos, de su vida paralela, de sus momentos críticos vía Proceso 8000, y, mientras los leemos entrometidos en su conversación, vamos repasando la historia de Colombia de los últimos 80 años, edad que tienen los dos.

Santos dice que le asombra “la falta de información y de conocimiento de periodistas jóvenes sobre su propio país”, así que esta es una recomendación para esos notificados: lean este libro y aprendan de historia de Colombia y de buen periodismo, con dos personajes que cada uno en su momento fue el columnista más leído del país. Samper con Reloj y Santos con Contraescape. Su inteligencia sigue iluminando caminos.

Santos ya había tenido un libro similar en conversación con Antonio Caballero (Mano a mano, 2004). Interesante y novedoso lo que cuenta en esta nueva obra de su papel en el proceso de paz de su hermano, Juan Manuel.

Samper, mucho más periodista que opinador, se convierte por momentos en entrevistador para sacarle más información a su contertulio.

En fin, un libro que vale la pena leerse para que hablemos de muchas cosas, porque ante todo, estos dos personajes son de una cultura universal excelsa, y eso se ve reflejado en sus conversaciones.

Subrayados

  1. Este joven y yo inauguramos en el periodismo colombiano lo que llaman los gringos Op-ed, columnas que no coinciden con el pensamiento del periódico.
  2. Trump se ha encargado de crear un suspenso mundial sobre el futuro, en lo que lo acompañan las redes y la polarización de la política. ya no existen contradicciones: todo parece ser normal y tolerable.
  3. Con el asesinato de Galán le robaron a Colombia parte de su futuro.
  4. No hago una entrevista si no puedo hacer todas las preguntas que quisiera hacer y no conservo la libertad de terminarla cuando crea que me están mintiendo.
  5. El ejercicio del periodismo es incompatible con actividades paralelas como la política activa, los cargos diplomáticos, las asesorías gubernamentales, los directorios… Muchos departamentos de prensa se han convertido en encubridores de la realidad por medio del lenguaje eufemístico.
Memorias cruzadas

Reproducción | LA PATRIA

Memorias cruzadas recoge historias del país y del periodismo, así como de sus protagonistas, una conversación entre Daniel Samper Pizano y Enrique Santos Calderón.