17 May, 2026

El fantasma de Hernán Cortés

La arrogante joven política española hizo el ridículo en México al desconocer por ignorancia la historia milenaria de ese país.

Le presidenta de la comunidad de Madrid, la joven Isabel Díaz Ayuso, miembro al lado del argentino Javier Milei y del gringo Donald Trump de la desacomplejada internacional ultraderechista del mundo, armó un escándalo transatlántico al viajar 10 días a México para reivindicar allí a Hernán Cortés y a los sanguinarios conquistadores que asolaron a las milenarias poblaciones indígenas para saquear las riquezas del continente americano.

Díaz Ayuso recorrió el país invitada por el partido conservador Acción Nacional, pero sus declaraciones fueron tan arrogantes e hirientes para con los mexicanos que desataron una ola de protesta nacionalista, el repudio general y el asombro de los pasmados anfitriones. Como una cabra en una cristalería, Díaz Ayuso acumuló los desaguisados uno tras otro a medida que visitaba varios sitios regionales donde gobierna aun el PAN y quienes la invitaron la obligaron a bajar el perfil, cancelar la agenda e ir a broncearse cuatro días en las playas de la paradisíaca Riviera Maya, lo que con gusto aceptó. Por donde pasaba era abucheada por los mexicanos, que aún sienten en carne viva los agravios del pasado, bien relatados por los cronistas de la época, entre ellos el sacerdote Fray Bartolomé de las Casas.

La propia corona española en tiempos del gran Carlos V hizo la crítica a los genocidios y abusos eslavistas cometidos por Cortés y sus secuaces, enriquecidos tras el saqueo de las tierras y la explotación desmedida de los indígenas. Famosa es la atroz matanza de indígenas en Cholula, donde los niños eran marcados con fuego en la frente como ganado. Como a Cortés no lo querían en España, fue enterrado en una iglesia colonial del centro de la capital mexicana y su pequeña cripta pasa casi desapercibida, empotrada en un viejo muro lateral.

Luego vino la independencia del país encabezada por el cura Hidalgo, los primeros pasos de la afirmación nacional, el robo de gran parte del territorio norte en aras de la expansión del naciente imperio de Estados Unidos, y más tarde la invasión francesa y la llegada del emperador Maximiliano de Habsburgo, que tras la revolución reformista y liberal del indio oaxaqueño Benito Juárez fue fusilado en el Cerro de las tres campanas. Juárez fue considerado un héroe mundial que dio una lección contundente a los imperios europeos para que no repitieran la osadía de tratar de reconquistar a México.

México es un gran país con una historia milenaria, pues florecieron allí múltiples civilizaciones que dejaron huellas imborrables de su arte, ciencia y organización estatal, como lo atestiguan las ruinas olmecas, mayas, mixtecas, zapotecas, teotihuacanas, entre otras muchas. Cada año la arqueología mundial descubre nuevos emplazamientos milenarios ocultos por la selva, que muestran las enormes ciudades construidas por esas civilizaciones, sus rutas y su riqueza cultural.

Además de la revolución radical y liberal del indio Benito Juárez, México vivió otra revolución encabezada por Francisco I. Madero, Pancho Villa y Emiliano Zapata, que al institucionalizarse después realizó una cruzada cultural para reivindicar la identidad nacional y rescatar la cultura de los pueblos originarios. El gran presidente Lázaro Cárdenas recibió a los transterrados españoles, muchos de ellos niños huérfanos, que huyeron a causa de la guerra civil y de la sangrienta dictadura de Francisco Franco. En la actualidad México vive una nueva transformación iniciada por el presidente Andrés Manuel López Obrador y seguida por la brillante científica y presidenta actual, Claudia Sheinbaum Pardo.

La arrogante joven política española hizo el ridículo en México al desconocer por ignorancia la historia milenaria de ese país y pedir a los mexicanos agradecer a Hernán Cortés y a los buenos angelitos conquistadores que los salvaron. También se refirió sin tacto alguno a la indígena esclava maya Malinche, que sirvió como traductora de Cortés y los conquistadores con los últimos indios dirigentes, apresados y encadenados, como Cuauhtémoc y Moctezuma. Cortés usó a la Malinche, le hizo varios hijos y después la regaló a uno de sus oficiales, según cuenta la leyenda. Las mujeres indígenas fueron víctimas y utilizadas como moneda de cambio y objetos sexuales por los conquistadores. Octavio Paz y otros pensadores mexicanos han escrito libros sobre la Malinche y el malinchismo, término que define la admiración ciega del amo extrajero blanco por el súbdito, tema álgido que aún causa urticaria y polémica.

Pero la presidenta madrileña Díaz Ayuso, ahora de regreso a la capital de España, sigue con sus exabruptos y ataques a México y a su presidenta, mientras los opositores e incluso partidarios suyos asombrados le piden cuentas por el torpe daño diplomático hecho a los avances encabezados este año por el rey Felipe VI y el presidente de Gobierno español, Pedro Sánchez, para mejorar las relaciones entre ambos países, muy frías desde hace más de un lustro.