22 Abr, 2026

La lealtad debe ser por Colombia

Ojala para las elecciones se lograra despertar el espíritu nacionalista de incautos, escépticos, indiferentes, ignorantes, incrédulos.

Analizando los resultados de las encuestas de preferencia electoral en desarrollo de la presente campaña, que muestran una presunta preferencia mayoritaria hacia el sucesor de Petro para que continúe los desastres de su fatal Gobierno, son muchas las conjeturas que me surgen sobre lo que viene aconteciendo.

1. Resultado de las prácticas populistas que, en el campo laboral terminaron el año pasado con un aumento desbordado del salario mínimo, sin prever las consecuencias que ya se han comenzado a sentir en el sector productivo con pérdida de empleos formales, estimada en 258.000; más aumento de la informalidad con más trabajadores por cuenta propia. Y aunque según el DANE, el desempleo bajó de 11,6% a 10,9% entre enero/25 y enero/26 se debió a la gran cantidad de personas vinculadas por el Gobierno: 172.000 más y quienes engrosan con sus familias y allegados la maquinaria oficial de apoyo a su campaña política.

2. Crecimiento de grupos al margen de la ley que ejercen influencia en unos 562 municipios de 29 departamentos, aunque según la Defensoría del Pueblo son más de 770 municipios afectados. Por supuesto son los más interesados en apoyar la continuidad de un régimen que les ha brindado tantas prerrogativas para su expansión y consolidación, mediante la fracasada paz total, con estrategias para forzar a la población a hacerlo. Esto unido al debilitamiento de la fuerza pública, sacando a los más experimentados y fieles a la Constitución para reemplazarlos por fieles a su causa personal.

3. La corrupción con escándalos propiciados desde el Gobierno, involucrando a congresistas, ministros, funcionarios representativos del poder y del círculo presidencial en procesos judiciales; muchos de los cuales de acuerdo con nuestra legislación vigente, pueden ser elegidos o designados en cargos públicos. Todos cuentan con numerosos seguidores que los apoyan en sus aspiraciones políticas por una equivocada lealtad que debiera ser para el país. En este círculo están innumerables contratistas y poderosas bodegas de influencers al servicio del régimen actual.

4. La tergiversada información y justificación con que el Gobierno ha pretendido impulsar sus reformas caprichosas con aparente beneficio social para la población más necesitada, cuando la realidad muestra lo contrario. La reforma a la salud, que no le fue aprobada por el Congreso, ha pretendido imponerla mediante decretazos, como el 0182 ordenando trasladar a 6.5 millones de usuarios a otras EPS incluidas las intervenidas, frente al caos que ha cobrado y sigue cobrando vidas inocentes. Igual la reforma pensional, supuestamente para favorecer a los “más viejitos”, a quienes perfectamente ha podido otorgarles su mesada, mediante asignación del presupuesto general de la Nación, pero ha preferido enfocarse hacia más burocracia y derroche improductivo. Una reforma que pone en riesgo las mesadas pensionales actuales y de las futuras generaciones.

Ojala para las elecciones se lograra despertar el espíritu nacionalista de incautos, escépticos, indiferentes, ignorantes, incrédulos y consideraran su lealtad a Colombia y no a individuos en momento tan crucial para la democracia en inminente riesgo de continuar este desgobierno.