28 May, 2026

Análisis para los indecisos

Basta realizar un paralelo entre las alternativas que en los temas de mayor sensibilidad le ofrecen al país las opciones que se perfilan con mayor opción.

La gran certeza que podemos tener los colombianos es que a partir del 7 de agosto próximo, nuestro país no va a ser el mismo que nos ha correspondido a lo largo de toda su vida republicana, así quienes se niegan el derecho de participar con su voto en la elección de quien ha de trazar su destino en los años siguientes o sabe Dios hasta cuándo, aseguren lo contrario al creer que “todo seguirá igual”. De todos depende definir la mejor y más conveniente propuesta.

Basta realizar un paralelo entre las alternativas que en los temas de mayor sensibilidad le ofrecen al país las opciones que, según las encuestas, se perfilan con mayor opción en dos corrientes extremas de izquierda y de derecha, la primera con el respaldo soterrado de Petro, dedicado a desafiar la institucionalidad y la Constitución que juró defender y acatar, hasta el punto de impulsar una que se adapte exclusivamente a su ideología, contando con el compromiso de su candidato Cepeda. Contrario al candidato opositor de aplicar con todo el rigor la Carta Magna 1991, procurando restablecer el orden constitucional que tanto se ha perdido en el país en campos como la seguridad, la economía, la salud, la justicia, la estabilidad institucional.

Referente a la paz, aspiración natural en toda persona de bien, el candidato del comunismo sugiere la continuación de un proceso de complacencia y tolerancia con el terrorismo como el que hemos afrontado, generando un clima de violencia y destrucción, al proponer “inclusión social y diálogo institucional con ellos”. Seguir en las mismas conducirá a deteriorar aún más el orden público y la seguridad ciudadana, contrario a lo que plantea el Tigre, enfrentándolo con todo el rigor de la ley en el campo y la ciudad.

La salud no va a superar su situación crítica acabando con las organizaciones que en más de 30 años han abarcado cerca del 100% de cobertura, negándoles los recursos que les permitan cumplir oportunamente sus compromisos financieros con los prestadores de los servicios, ni llenando el sistema de mayor burocracia inútil como lo ha hecho el actual Gobierno, sino aplicando los correctivos inmediatos que propone la derecha con la idea de presentar resultados inmediatos a una situación que no da espera.

El sostenimiento de una nómina como la que tiene implantado el actual Gobierno y que hoy constituye base de la campaña electoral de Cepeda, no se sostendrá con presupuesto deficitario como el que enfrentará el nuevo gobierno, sin el respaldo del sector productivo que genera empleo formal estable y los impuestos, sin ahogarlo con medidas populistas, lo que pretende continuar su candidato a sucederlo. Tampoco con el costoso endeudamiento hoy del 61,2% del PIB, ni llenando los cargos con personas sin preparación ni experiencia, solo con razones ideológicas. Idoneidad y transparencia propone la derecha.

En resumen, la izquierda con Cepeda para continuar el caos de Petro o la derecha con Abelardo para restaurar el orden institucional, así se le catalogue de política ultraderecha.