LA PATRIA le preguntó al candidato presidencial Abelardo de la Espriella Otero, del movimiento Defensores de La Patria, por el ‘Pacto del Tambor’, a lo que respondió visiblemente molesto.
La Comisión de la Verdad describió el episodio de El Tambor como una reunión en la que el Partido Liberal en Caldas y los paramilitares negociaron la sectorización del departamento para las elecciones del 2006.
Por dicho encuentro condenaron a los entonces representantes a la Cámara por Caldas Juan Pablo Sánchez Morales (ya fallecido), Dixon Ferney Tapasco Triviño y Enrique Emilio Ángel Barco, por concierto para delinquir, pues recibieron apoyo de paramilitares para ser elegidos en el cargo (en el marco del proceso de paz de los paramilitares con el Gobierno).
Aquí la pregunta completa para mayor contexto: “En Caldas hubo algo llamado el ‘Pacto del Tambor’, que fue convocado por dos jóvenes que actuaban a nombre de Fipaz. Era una asociación entre el Partido Liberal y el grupo del paramilitar Ernesto Báez. Ellos se decían representantes de Fipaz, usted ha negado ese vínculo, pero actuaban usando ese nombre. ¿Qué era Fipaz? ¿Qué aclaración hace usted?”.
De la Espriella fue presidente y fundador de Fipaz (según fallo de condena de la Corte Suprema a Sánchez Morales), ONG cuyo objetivo era adelantar iniciativas en pro de la paz, según sus estatutos citados en el documento Partidos políticos y paramilitarismo: “El Estado de Autodefensa”, de la Comisión de la Verdad.

“Lo procesaron en la Corte, porque había sido representante o algo así y la Corte dictaminó que actuó motu proprio. Ni siquiera ordenaron compulsas en mi contra, porque la carta a la que hago referencia se aportó al expediente y hay una decisión judicial sobre eso”, le contestó De la Espriella a LA PATRIA, y agregó que la misiva de la que habla desautorizaba la reunión, por lo que la presentó como prueba en el proceso adelantado por la Corte Suprema de Justicia. La parte de la respuesta que verificaremos a continuación es en la que él asegura que el alto tribunal no compulsó copias para investigarlo.
Tras revisar el fallo de la Corte Suprema, documentos aportados por el equipo del candidato y consultar diversas fuentes, la iniciativa Chequeo Región Eje Cafetero concluye que la calificación de la frase es 'Sí, pero', y explicaremos por qué.
El equipo de De la Espriella le envió a Chequeo Región Eje Cafetero dos documentos. Uno de la Fiscalía Sexta Especializada Unidad contra el Terrorismo, con fecha del 2012 en el que dice que la Sala Penal de la Corte le pidió a esa entidad que investigara los posibles nexos entre Fipaz y los paramilitares y los vínculos de De la Espriella con Fipaz.

Esa solicitud se realizó en el fallo de única instancia número 32436 del 12 de octubre del 2011, en el que condenan a Sánchez Morales en el que sí se ordena compulsar copias a la Fiscalía para que se investigue “la presunta responsabilidad penal” en la que pudo haber incurrido De la Espriella, pues declaraciones de paramilitares comprometían a Fipaz con el grupo armado.
En el fallo se menciona la carta a la que hace referencia el ahora candidato presidencial, la cual se remitió a los directivos de Fipaz en Caldas, en la que desaprueba el uso del nombre de la fundación en el denominado “I Foro Regional de Juventudes Fipaz 2006” realizado en El Tambor (municipio de La Merced, Caldas). En ella De la Espriella argumenta que “Fipaz no participa en actividades proselitistas, pues su único objetivo es trabajar de la mano con la academia”.
Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia terminó pidiéndole a la Fiscalía que investigara la relación del abogado con dicho foro.
Según los documentos enviados por el equipo de la campaña, el ente acusador ya había investigado a De la Espriella por esos hechos por lo que la solicitud de la Corte no prosperó. En Colombia está prohibido juzgar dos veces a una persona por los mismos hechos.
Las conclusiones de la investigación inicial están en el segundo documento que envió el equipo del candidato: la Fiscalía Décima Especializada Estructura de Apoyo a unidad de Antiterrorrismo concluyó en el 2009 que no había encontrado pruebas de que De la Espriella hubiera cometido los delitos de concierto para delinquir agravado ni lavado de activos, que era por lo que lo investigaban.
La Fiscalía concluyó que las actividades desarrolladas por De la Espriella a través de Fipaz se ejecutaron “en el marco del proceso de paz entre los denominados grupos paramilitares y el Gobierno nacional, no solo contaban con la autorización del Gobierno nacional, sino que, además, tuvieron como único objetivo la promoción y el fortalecimiento de la gestión de paz adelantada con este grupo irregular por el Gobierno nacional”.
Chequeo Región Eje Cafetero solicitó a la Fiscalía, a través de derecho de petición, la validación de la autenticidad de los documentos enviados por el equipo de De la Espriella. La entidad respondió, parcialmente, que buscan dichos documentos, que hacen parte del antiguo sistema penal, por lo que habría que localizarlos, desarchivarlos y compararlos con los enviados. Sin embargo, indicaron que bajo el radicado No. 154, “aparece registrada una actuación procesal denominada “Preclusión de la investigación por atipicidad de la conducta”, a favor de De la Espriella Otero. Sobre el radicado No. 395 señalaron que “se encontró registro de una resolución inhibitoria del 2 de abril del 2012, igualmente a favor de Abelardo de la Espriella, sustentada en la existencia de la preclusión proferida el 9 de junio del 2009 por la Fiscalía 10 de Lavado de Activos, sobre los mismos hechos”. Es decir, que ambos procesos, efectivamente, existieron.

El origen de Fipaz
El documento Partidos políticos y paramilitarismo: “El Estado de Autodefensa”, de la Comisión de la Verdad, explica que el trabajo político concebido por las Auc impulsó a varios jefes paramilitares a implementar diversas iniciativas, una de las cuales fue la Fundación Iniciativas de Paz (Fipaz).
“Los estatutos de Fipaz establecieron, como objetivo general, promover, fomentar, desarrollar la investigación, el conocimiento, la difusión, la sensibilización, gestión y desarrollo de proyectos; la creación de opinión y la formulación de propuestas sobre aspectos relacionados con la superación de conflictos y la construcción y consecución de la paz en Colombia; así como la facilitación, acompañamiento y construcción de escenarios para la paz”, detalla el documento.
Según este informe de la Comisión de la Verdad, Hebert Veloza García, quien comandó los bloques Bananeros y Calima de las autodefensas, se atribuyó la idea de la creación de Fipaz. El objetivo del primero foro, realizado en Santa Fe de Ralito en el 2004, según Veloza García, fue “montar un proyecto político con jóvenes pensando en la negociación, en montar un gran proyecto político a nivel nacional con universitarios que creyeran en la causa y que después de que nos desmovilizáramos y entráramos a hacer parte de la política a nivel nacional, pudiéramos salir adelante”.
Un capítulo turbio de la política de Caldas
El informe de la Comisión de la Verdad capítulo Eje Cafetero explica que en la reunión de El Tambor se negoció la sectorización para la campaña política del 2006 “ya que Dixon Tapasco estaba buscando votos en Pácora, una zona que Enrique Emilio Ángel reclamaba como propia porque, aunque la circunscripción de Cámara es departamental, los candidatos zonifican el territorio para no competir entre miembros de la misma lista en cada subregión”.
Dicho informe relata que ante ese panorama Ernesto Báez ordenó que en Salamina, Pácora y Aguadas debía votarse por Enrique Emilio Ángel y que a Tapasco le correspondían Riosucio, Supía, Marmato, Chinchiná y Manizales.
“Caldas no fue ajeno a todo el proceso de la parapolítica. Estos fueron los coletazos de una alianza entre grupos al margen de la ley, principalmente grupos paramilitares y partidos políticos en el país, como pasó con el Partido Liberal, Cambio Radical, algunos miembros del Partido Conservador, entre otras colectividades, que terminaron seducidos por la idea que se tenía desde esta concepción del paramilitarismo en Colombia de refundar y crear un nuevo pacto social”, explicó Juan Camilo Arroyave Ocampo, politólogo.
Para él, esta fue una coyuntura dolorosa para la historia política del país, porque en su momento lo que se develó fue que una parte importante del Congreso de la República cayó en estas prácticas, pactos que denunciaron la Fiscalía, la Corte Suprema de Justicia y medios de comunicación. Arroyave Ocampo explicó que estos pactos evidenciaron la debilidad institucional del país producto de décadas de violencia entre grupos armados y del impacto y la presión del narcotráfico, lo que fue un caldo de cultivo.
"Estas relaciones nocivas, sumadas a otras circunstancias políticas e institucionales, generaron una crisis de credibilidad que años después (en especial a partir de la década del 2010 y en adelante) se convirtieron en las circunstancias para debilitar dicha hegemonía y su influencia en la Gobernación de Caldas", concluyó Arroyave Ocampo.
Esa reunión, convocada para hablar sobre el proceso de paz con los paramilitares, terminó marcando la caída de la lista Liberal a la Cámara de Representantes en el 2006, pues a tres de los cinco los condenaron por tener lazos criminales con los paramilitares. La llamaron la Lista Maldita. A Ferney Tapasco, entonces presidente del Partido en Caldas, también lo condenaron por este pacto con los paras.
Calificación a las afirmaciones de Abelardo de la Espriella
Verdad a medias - “Sí, pero”: al verificar se encuentra que la información de la frase corresponde con los datos y hechos disponibles, pero deja por fuera el contexto necesario para entender el asunto.
*Este chequeo es producto de la iniciativa Chequeo Región Eje Cafetero de Pensé que 'voz' sabías y Conlab con el apoyo de Prorrisaralda, Procaldas, Proquindío y LA PATRIA.
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