Política
03 Jun, 2026

Daños colaterales de la primera vuelta: pierde la prensa

Tratar de entender las razones del voto del extremo contrario es el primer paso para generar conversaciones que lleven a consensos.

Los resultados de la primera vuelta presidencial en Colombia dejan un panorama preocupante para la prensa, que sale perdiendo con cualquiera de las dos opciones políticas en contienda. Cepeda solo habla con los medios que él elige y en sus términos y condiciones, y De la Espriella tiene una estrategia sostenida “para silenciar, desacreditar y deslegitimar a periodistas y medios de comunicación que critican y cuestionan sus actuaciones”, como lo ha denunciado la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip). El panorama se recrudece aún más para hacer buen periodismo justo en un contexto polarizado en el que más se necesita. La ciudadanía requiere contexto, análisis, datos de calidad para entender lo que está pasando. El periodismo debe explicar, mostrar los grises. Esto es ahora más necesario cuando las campañas de desinformación en redes sociales se intensificarán en segunda vuelta para mantener la confusión, la agresividad, la confrontación y así lograr que los ciudadanos voten movidos por el miedo. Este panorama hace más complejo también ejercicios como #ChequeoRegiónEjeCafetero, la alianza que Pensé que ´voz´sabías, La Patria y la empresa ConLab adelanta con dos objetivos: saber qué tanto está la región en las prioridades de los candidatos y verificar la veracidad de lo que estos dicen sobre el Eje Cafetero, pues entre mejor conozcan los problemas y necesidades que tenemos van a tener más claro cómo atenderlos. Ambas cosas, clave para que el electorado tome una decisión bien informado. Los 7 chequeos realizados durante la primera vuelta dejan ver que la gran sacrificada es la verdad, pues solo a Claudia López le encontramos una frase totalmente cierta, mientras que 5 de las frases revisadas obtuvieron la calificación de Sí, pero…, es decir, estuvieron cerca, pero les faltó contexto o mayor precisión. Por el contrario, hubo una sola frase que calificamos como “Nos está enredando”, es decir, la información es cuestionable, y su autor fue Mauricio Lizcano, justamente el aspirante que se presentaba como del Eje Cafetero. El chequeo de discurso público a gobernantes y líderes políticos es una metodología rigurosa, con unas reglas claras, no obedece al capricho del periodista o del medio. Pero las audiencias no están muy acostumbradas a esto, pues aunque hay medios de chequeo en el país que lo hacen, el formato no está tan extendido. El chequeo requiere tiempo, investigación, equilibrio y ecuanimidad, y pretende brindar claridad en un mar de confusión, por lo que es desalentador que las audiencias no lo aprovechen como lo que es, pues los sesgos les impiden a muchos ver estas características y, por el contrario, lo toman como un ejercicio que toma partido. Necesitamos información de calidad y buenas conversaciones para construir, desde lo que nos une, un país posible para todos. Tratar de entender las razones del voto del extremo contrario es el primer paso para generar conversaciones que lleven a consensos. Pero eso se logra con reposo, con calma, con información de calidad y análisis profundos, no con videos de minuto y medio. Que el próximo presidente no tolere el cuestionamiento de la prensa o que amenace con demandar a los periodistas y medios cuando hacen esa labor solo deja un perdedor: la democracia.