Nacional, que tiene un costo de 24.43 millones de euros según transfermarkt, una plataforma web especializada en fútbol, disputará la final de la Liga contra Junior, con un valor calculado de 16.20 millones y segundo en el escalafón de los clubes colombianos.
Luego están América (14.20), Tolima (13.15), Medellín (12.60), Millonarios (12.45) y Santa Fe (11.25).
La valoración de Once Caldas, que se toma sobre la cotización de los jugadores en el mercado, se estima en 9.90 millones de euros, puesto 11 a escala nacional. Vale decir, en este caso, que la pelea por el título será entre los equipos de más alta inversión, los que cuentan con lujosas plantillas y que se armaron con el propósito de alcanzar la estrella.
En ocasiones anteriores ha ocurrido que llegan cuadros en racha, con respaldo técnico táctico y grupos conformados por amigos, sin que necesariamente sean los primeros de estas listas. Once Caldas completó ya 15 años sin lograr esa instancia, haciendo campañas decentes, reconocidas, pero limitado en sus aspiraciones por falta de atrevimiento.
Termina disculpándosele bajo el argumento de que su nómina está por debajo de las demás, lo que invita a un replanteamiento en sus acciones midiendo que la plaza lo amerita dado que fue la quinta este torneo con mejor asistencia por encima de Medellín, Santa Fe, Tolima o Bucaramanga, y superada solo por Millonarios, Nacional, Cali y América.
El promedio de hinchas en Palogrande fue de 14.895 por partido, impulso suficiente para hacerle entender al dueño que montar un plantel competitivo es rentable. Hay que ir más allá de esa escuadra autosostenible que propone; la gente aquí sabe lo que es ganar y atraída por un conjunto bien montado, no dudaría que esos índices se elevarían de forma considerable.
Los jugadores están de vacaciones, esperemos que el técnico y los dirigente no, y anden planificando el proyecto para el segundo semestre. Es tarea de Herrera presentar la lista de refuerzos y motivar al mayor accionista para que los autorice sin el conformismo visto hasta ahora, comprendiendo que es su responsabilidad y que aquí vale la pena el esfuerzo.
Hasta el momento salieron Kevin Cuesta y Deinner Quiñones, lo que significa tener que traer un zaguero central, ese de categoría que hace rato no está, y uno o dos extremos, urgencia mayúscula puesto que Once Caldas sacrificó las bandas por carencia de material humano. Y otros más con el diagnóstico juicioso que debieron realizar el Arriero y sus asistentes.
Para la muestra un botón, en los play off contra Junior apenas se utilizaron cuatro variantes por encuentro, y una de las novedades fue el lateral Efraín Navarro (?) mientras que el "pelao" Heleyker Guzmán ni siquiera actuó en el Romelio Martínez. Un grupo corto que llegó lejos y pudo sorprender en un campeonato en el que los poderosos mandaron la parada.
Tampoco se piden estrellas, en oportunidades incómodas, onerosas e inalcanzables. Se trata es de aprovechar la base actual que hizo una campaña aceptable, elevando la competencia en algunas posiciones y con suplentes que inviten a mirar el banco. Explorando se encuentra, y en el medio hay alternativas valiosas.
Total, Manizales, el Palogrande y Once Caldas demandan un equipo de primer nivel, con pretensiones de título porque los aficionados responden y su historia así lo reclama. Herrera debe ponerse a esa altura, es su proyecto y como jefe de personal velar porque la materia prima y los insumos sean suficientes para ofrecer un producto de máxima calidad.
Hasta la próxima...