Marzo es reconocido como el mes de la mujer, una fecha que invita a exaltar su rol en la sociedad y a reflexionar sobre las brechas que aún persisten en materia de equidad de género, siendo un llamado a pasar de los discursos a las acciones.
Una de las brechas más evidentes está en la representación política, la presencia de mujeres liderando alcaldías y gobernaciones sigue siendo baja, en parte porque aún son pocas las que se postulan a estos cargos y aunque en el país ha crecido el número de candidaturas femeninas, las cifras muestran que el rezago sigue siendo importante.
En el actual período de gobierno, de las 32 gobernaciones de Colombia solo 6 están dirigidas por mujeres, lo que evidencia avance frente a años anteriores, cuando eran apenas 2, pero todavía lejano a un escenario de equidad.
En el nivel municipal, el panorama no es más alentador, de los 1.123 municipios del país 146 son liderados por alcaldesas, lo que equivale al 13%. En el Eje Cafetero, la situación es aún más crítica, porque de sus 53 municipios, solo uno es liderado por una mujer, Yeni Henao, alcaldesa de La Merced.
Además, en 9 departamentos no hay participación de alcaldesas, lo que evidencia una brecha territorial importante en el acceso al poder local.
Colombia se encuentra en el promedio de América Latina; de acuerdo con la CEPAL, la participación de mujeres en alcaldías en la región es del 16,6%, con países que presentan cifras críticas como Guatemala (3%) y Perú (5,4%).
En este contexto, la Federación Colombiana de Municipios (FCM), entidad que agremia a los alcaldes del país, realizó recientemente un encuentro de alcaldesas con el propósito de construir estrategias que fortalezcan la participación femenina en los cargos de representación territorial, en el que las mandatarias compartieron sus experiencias de liderazgo y las acciones que impulsan para motivar y acompañar a más mujeres a acceder a espacios de decisión pública.
Pero el problema no es solo de acceso, la Ley 581 del 2000, conocida como “Ley de Cuotas”, establece que al menos el 50% de los cargos directivos del sector público deben ser ocupados por mujeres, y en una investigación realizada por Jenifer Cotacio muestra que las alcaldías de Supía y otras ocho del departamento de Caldas no garantizan la representación femenina en sus gabinetes. De igual forma, la Gobernación de Caldas presenta rezagos en la inclusión de mujeres en cargos directivos, pasándose por la faja esta importante normativa.
El reto del liderazgo público femenino pasa por construir condiciones reales para su participación efectiva en los espacios de decisión, esto implica promover más candidaturas, fortalecer liderazgos, eliminar barreras culturales y garantizar el cumplimiento de la ley.
Caldas cuenta con un amplio potencial de mujeres líderes en todos sus municipios y en diferentes sectores, con la capacidad de aportar al desarrollo territorial; lo que se requiere ahora es un compromiso decidido de las instituciones, los partidos políticos y la sociedad en general para abrir más espacios y reconocer el valor estratégico del liderazgo femenino en la transformación de los territorios.