Para el 20 de noviembre del 2010, en un Consultorio Arquitectónico en el que preguntaba ¿con qué criterio se arboriza la ciudad? un funcionario de la oficina de Parques, zonas verdes y escenarios deportivos, respondía: "Existe un plan de manejo de la arborización en Manizales consistente en estudiar qué especies se deben sembrar, cómo debe ser su manejo y en caso de cambio con qué especies reemplazarlas. La meta de la Administración (Juan Manuel Llano) es utilizar especies nativas y plantas ornamentales con el fin de evitar las podas que generan mucha controversia entre la ciudadanía”.
En un consultorio del 23 de junio del 2012, titulado ¿Son las Palmeras sembradas en la carrera 23 las adecuadas para esa vía?, el ingeniero agrónomo Luis Miguel Álvarez Mejía opinaba: “La carrera 23 no es el sitio más adecuado para sembrar las palmas reina (Syagrus romanzoffiana) no solo por la orientación de la vía sino por la iluminación y el aire que se da allí. Además, una vez superada la escala humana empezarán a ocasionar problemas en las edificaciones adyacentes. El herbario de la Universidad de Caldas hizo un inventario de la flora a lo largo del río Chinchiná y encontró por lo menos 20 árboles que podrían usarse como ornamento urbanístico: el problema es que nuestra visión de lo estético no involucra lo nativo”.
La Alcaldía de la época (Jorge Eduardo Rojas) implementó un plan de arborización asesorado por el ingeniero agrónomo David Manzur y la arquitecta Luz María Calderón, adoptando la arborización ejecutada por el alcalde Llano en un tramo de la carrera 23 con el argumento de que los árboles obstaculizarían el tráfico vehicular y peatonal, decidiéndose por elementos esbeltos que resaltaran la “calle real “como eje vial principal (las palmas reina)”.
En Consultorio del 5 de octubre del 2013 se escribió sobre la controversia generada por el corte que de varios arboles hicieron las directivas del Multicentro Estrella. Se inició proceso sancionatorio. Finalmente se llegó a un acuerdo con ese centro comercial de resembrar los árboles de la misma especie y en el mismo sitio.
Para diciembre 6 del 2014 en Consultorio titulado Los árboles y la ciudad, la ingeniera agrónoma Ángela Adriana Tabares González mencionaba el contrato entre la Alcaldía (Rojas), la Universidad de Caldas y la Chec, que contemplaba realizar fichas técnicas de especies seleccionadas para sembrar en la ciudad valorando que fuesen nativas y se adaptaran fácilmente.
Según José Fernando Olarte, actual secretario de Planeación Municipal, el ejercicio que se ha hecho con los árboles en Manizales es un proceso que en la ciudad apenas empieza a entenderse como parte del diseño urbanístico. La ciudad en sus orígenes no consideró unos procesos de arbolado y tradicionalmente se desarrollaban bajo iniciativas propias de los desarrolladores.
El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) asume la intervención y reconfiguración del espacio público y en la década 2010-2020 empieza a figurar de mejor manera la silvicultura en la ciudad.
“Hace 10 años tuvimos la oportunidad de hacer el inventario de árboles -con acompañamiento del Jardín Botánico de la Universidad de Caldas-, y el Manual de Silvicultura Urbana y con él se ha venido funcionando, pero 10 años haciendo el ejercicio seguramente no representan mucho, aunque ya hay sentadas unas bases. Mientras tanto hay que entender que los árboles, al estar en un entorno urbano, requieren un mantenimiento porque hacen parte de esa convivencia con los demás elementos vecinos. Temos una ciudad en la que el arbolado interfiere con mucho con su entorno circundante: edificaciones, redes, tránsito de personas, etc. y eso implica que se tengan que hacer algunas intervenciones que permitan que el árbol pueda estar, pero en armonía con el entorno”, finaliza Olarte.
* Arquitecto