¡La avidez y el descaro del petrismo no tienen nombre! Lo que está pasando con Confa en estos momentos es degradante, y no difiere mucho de lo que aconteció con Aerocafé hace algunos meses: desde adentro, es decir, con fuego amigo, los representantes del Gobierno nacional se encargaron de desprestigiar la entidad creando sombras a través de imputaciones veladas y acusaciones irresponsables, para terminar entronizándose en el poder.
Recordemos cómo el actual gerente del Patrimonio Autónomo de Aerocafé, siendo representante del proyecto, sembró un manto de dudas sobre la entidad encargada de manejar sus recursos (y de la cual hacía parte), mientras acomodaba las condiciones para ser nombrado en su Gerencia. En ese camino, y sin importar las afectaciones producidas, se lesionaron personas íntegras que, indefensas ante los métodos aviesos y la ostentación de poder politiquero, tuvieron que resignarse a ver cómo los degradaban, para terminar aislados e impotentes ante las imposiciones petristas.
Hoy Confa es atacado vilmente por ese mismo petrismo que, en su camino, acude a la calumnia, la injuria, el constreñimiento y la degradación del director, Juan Eduardo Zuluaga Perna, quien ha sido carta de garantía y tranquilidad en la entidad durante más de una década. Igual que en Aerocafé, se ostenta el respaldo abusivo del Gobierno nacional, esta vez en cabeza del ministro de Trabajo quien, de forma peligrosa e irresponsable, le endilga veladamente la autoría de unas amenazas al señor director y explota una campaña mediática que pretende terminar en el allanamiento de la entidad.
Pero, ¿qué le puede importar a un ministro la suerte de una entidad regional? Pues la media bobadita de más de 360.000 millones de pesos que rotan anualmente y que, en manos de los esbirros del Gobierno nacional, terminarán al servicio de la campaña petrista. Es decir, no contentos con los billonarios desfalcos que se han descubierto en los últimos años en Colombia, el petrismo en Caldas quiere reembolsar su caja menor con los recursos de los empleadores, poniendo en riesgo una entidad que ha sido paradigma de honestidad. 360.000 millones de pesos que no están sometidos a Ley de Garantías pueden ser el postre perfecto para quienes saben que indefectiblemente perderán las elecciones.
De ahí la comparación entre Confa y Aerocafé: dos joyas infiltradas por el petrismo y atropelladas por los mismos personajes siniestros mediante el mismo modus operandi: la utilización de todas las formas de lucha para adquirir su dominio, sin importar que en el camino quede destruida la honra de personas honestas, y en peligro la propia empresa.
Hoy, más que nunca, los caldenses debemos unirnos para defender a Confa y dejar en evidencia a personajes como el representante Santiago Osorio y el ministro Antonio Sanguino -al servicio de Petro-, quienes están tratando de degradar la administración actual, para terminar apoderándose de su manejo y contagiarla de ese cáncer que representa el petrismo para todo lo que toca.
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¡Todas las amenazas son de cuidado! ¡Y más, si vienen de amigos en busca de victimización!