Henry Gutiérrez Ángel

Gobernador de Caldas.

La Industria Licorera de Caldas es una empresa que todos los caldenses llevamos en el corazón no solo por su historia de más de 120 años, sino porque cada botella que sale de nuestra fábrica también se convierte en recursos reales para la salud, la educación y el bienestar de nuestra gente.
Hoy quiero compartir con orgullo y con hechos que el año 2025 cerró con los mejores resultados en toda la historia de la compañía: récords en ventas, ingresos, producción, exportaciones y utilidades. Los números hablan claro: $499.478 millones en ingresos operacionales (31% más que en el 2024), $103.604 millones de utilidad operacional (32% más) y una utilidad neta histórica de $85.132 millones (30% más). Y lo más importante: transferencias para Caldas por $51.079 millones, que llegan directamente a inversión social; $26 mil millones se distribuyen en salud y educación; los restantes $25 mil millones, correspondientes a ingresos de libre destinación, se enfocan en financiar proyectos de impacto, tales como la operación de combos de maquinaria amarilla que velan por el estado de las vías en nuestro departamento, el Plan de Alimentación Escolar (PAE) fundamental para el bienestar de nuestros niños, entre muchos programas más.
Estos logros no son casualidad, son consecuencia de un trabajo serio, responsable y transparente, donde la Junta Directiva ha actuado con visión estratégica, disciplina y rigor técnico, fortaleciendo el gobierno corporativo como pilar de sostenibilidad. Cuando una empresa pública se administra con reglas claras, controles efectivos y decisiones basadas en indicadores, el resultado es uno solo: confianza, estabilidad y crecimiento.
También es destacable la reducción de la deuda financiera: pasamos de cerca de $60 mil millones al inicio de nuestra Administración a cerca de $30 mil millones hoy. Y el desempeño productivo y comercial es histórico: más de 52 millones de unidades reducidas producidas, exportaciones por más de 2,5 millones de unidades reducidas y un crecimiento superior al 39% frente al 2024.
Hago un reconocimiento también a todos nuestros empleados, operarios; sin ellos nada de esto habría sido posible.
Lo dije en la última columna escrita en el año 2025 para este diario: estamos ante la mejor Gerencia en la historia de la Industria Licorera de Caldas, y hoy, dos meses después, los números nos dan la razón. Y aquí hay que decirlo con nombre propio: este resultado también es fruto del liderazgo del gerente de la ILC, Diego Angelillis, su capacidad técnica, su disciplina y su trabajo con el equipo humano de la empresa. Cuando hay dirección, metas claras y ejecución rigurosa, la empresa crece y el departamento gana.
La ILC demuestra que cuando se gobierna con responsabilidad, el progreso se nota. En Caldas, los hechos hablan.