06 May, 2026

En Caldas, la lucha contra la pobreza se gana con hechos

Falta mucho por hacer y aún estamos lejos de llegar a una cifra soñada, no sería responsable decir lo contrario; las brechas siguen siendo más profundas en lo rural

Henry Gutiérrez Ángel
Henry Gutiérrez Ángel

Gobernador de Caldas.

Hablar de pobreza no puede ser un ejercicio frío de cifras ni de cuadros estadísticos; detrás de cada indicador hay una familia, una madre, un padre, un niño, un adulto mayor, una historia de esfuerzo. Por eso hoy quiero compartir una noticia que nos anima, pero que también nos compromete aún más: en el 2025 Caldas logró reducir su índice de pobreza multidimensional al 7,9%, frente al 9,2% registrado en el 2024; eso significa que 13 mil 599 personas salieron de esa condición en el último año.

Es una cifra importante, es una cifra que habla bien del departamento; pero, sobre todo, es una cifra que nos recuerda que cuando se trabaja con seriedad, con sentido social y con responsabilidad en el uso de los recursos públicos, los resultados sí llegan.

Falta mucho por hacer y aún estamos lejos de llegar a una cifra soñada, no sería responsable decir lo contrario; además, las brechas siguen siendo más profundas en la ruralidad, donde la pobreza multidimensional continúa golpeando con más fuerza que en las cabeceras; sin embargo, justamente por eso este resultado vale: porque demuestra que sí es posible avanzar, incluso en medio de tantas necesidades.

El informe también muestra que esta reducción se presentó tanto en lo urbano como en lo rural, y que Caldas hoy está entre los departamentos con mejores resultados del país en esta materia.

¿Y cómo se logra esto?, entendiendo que la lucha contra la pobreza no se gana con discursos, sino con acciones concretas; en cada casa entregada, en la que una madre o un padre con su familia no se van a mojar nunca más por cuenta del invierno, estamos contribuyendo a cambiar esa realidad. Ya llevamos 547 casas construidas y este año tenemos 220 más en ejecución y en proceso de contratación. Nuestra meta es llegar a 800 en el cuatrienio, lo que nos recuerda que tener vivienda propia no solo dignifica, también separa a muchas familias de esa línea de pobreza.

Se logra también con un Plan de Alimentación Escolar hecho a conciencia, entendiendo que muchas veces ese alimento es la comida más importante del día para un niño y también una razón para permanecer en la escuela y construir su futuro.

Y se logra cuando ejecutamos los recursos públicos con responsabilidad, con obras que verdaderamente benefician a las comunidades. Unos metros de placa huella le cambian la vida a una vereda, un acueducto, un alcantarillado, un escenario deportivo, un centro vida mejorado, una escuela intervenida o una vivienda digna, transforman de verdad la calidad de vida. Hoy tenemos más de 80 obras en ejecución en distintos frentes y todas apuntan a lo mismo, cerrar brechas y generar bienestar.

Siempre lo he dicho, en Caldas el presupuesto es mínimo para las grandes necesidades que tiene nuestra gente; pero si cada peso se invierte con responsabilidad, las obras se ven, y cuando las obras se ven se traducen en calidad de vida. Además, la inversión social tiene que continuar (educación; atención a la primera infancia, atención a los adultos mayores; mejora en infraestructura hospitalaria, educativa, deportiva; incentivos a los microempresarios, etc).

Así es como se reduce la pobreza, así es como avanzamos, así es como en Caldas los hechos hablan.