17 Abr, 2026

El hechizo de Apía, “corazón del viento”

Apía se considera una de las principales puertas de entrada a la riqueza natural del páramo virgen del PNN Tatamá. 

Gonzalo Duque Escobar
Gonzalo Duque Escobar

gonzaduque@gmail.com @godues

Apía, fundada el 15 de agosto de 1883 y conocida como “El Corazón del viento, un precioso municipio que se ha consolidado primero gracias la arriería y luego por el cultivo de café, aunque actualmente lo complementa con la producción de plátano y aguacate, se ha hecho famoso por su arquitectura de la colonización antioqueña, su oferta de turismo de naturaleza y senderismo, y el territorio montañoso que parte del Cerro Tatamá, bañado por los ríos Apía, Guarne y San Rafael.
Este municipio, hidrográfica y geográficamente vinculado al río Risaralda, y que limita al norte con Pueblo Rico y Belén de Umbría, al sur con Santuario, al oriente con La Virginia y al occidente con Pueblo Rico, se sitúa a 1.630 metros de altitud sobre el flanco oriental de la Cordillera Occidental, por su topografía montañosa está expuesto al fenómeno de brisas constantes que en el día soplan hacia el Tatamá y en la noche hacia el valle del Risaralda. 
Al igual que el municipio de Santuario, Apía se considera una de las principales puertas de entrada a la riqueza natural del páramo virgen del PNN Tatamá, un ecosistema estratégico para el abastecimiento de agua donde se fomentan el ecoturismo y la observación de aves, además de albergar a la comunidad indígena Tatamá del pueblo Embera-Katío, y la cual recibió en febrero del 2026 de la Agencia Nacional de Tierras el predio “El Triunfo”, clave para la seguridad alimentaria del resguardo indígena.
Aunque Octavio Hernández Jiménez, que en su obra “Apía, tierra de la tarde” (2011), documenta la historia, costumbres y personajes del municipio, quizás es el autor más prolífico de Apía, también destacan entre otros, Gerardo Antonio Meneses Claros como autor de literatura infantil y juvenil, por su obra premiada con el Fomcultura y El Barco de Vapor, y Carlos Alberto Marín Martínez por sus crónicas y relatos que exploran la realidad social y cultural de Risaralda.
La producción literaria de Apía suele centrarse en tres ejes: La Arriería y el Café, que honra el legado de los colonizadores y la cultura del PCC y donde encontramos a Albeiro Valencia Llano, Iván Darío Henao, Aníbal Chica y Alberto Camacho; la Poética del Viento, ya que el territorio inspira una lírica constante y recurrente, como lo escriben Gersaín Restrepo, Dukardo Hinestrosa y Miguel Álvarez; y la Historiografía con monografías o historias de familias y fundacionales, con escritores como Juvenal Torres, Gerardo Antonio Marín y Germán Herrera. 
Pero, además de torrentes de montaña con imponentes cascadas, que descienden transitando en medio de rondas y verdes laderas para conectar el territorio con el majestuoso Tatamá, y del corredor biológico Cuchilla del San Juan que con 25 km de extensión conecta el PNN Tatamá con el Cerro de Caramanta, el municipio cuenta con 162 Ha. del orobioma del páramo de Tatamá, el DMI Agualinda de 64 Ha. en las veredas Agualinda, La María y Las Cabañas, y la Reserva Natural Wabantá de 2300 Ha., ubicada en la vereda Alta Campana.