Fanny Bernal Orozco * liberia53@hotmail.com

 

La presión es la influencia o influjo que un individuo ejerce sobre una persona, familia, grupo social, o comunidad, con el objetivo de lograr cambios de ideas, pensamientos, creencias, actitudes, emociones, gustos, valores, preferencias.

En ocasiones, las presiones comienzan en casa; madres o padres cuyos sueños e ilusiones, las cifran en que sus hijos se parezcan a las figuras de moda que colman las redes, que tienen y mantienen ciertos estándares de belleza. Estas imposiciones, poco a poco va dando origen a altos niveles de ansiedad, estrés, baja autoestima, dificultades en los procesos de comunicación y socialización, puesto que, a partir de aquellas comparaciones agresivas, que tuvieron sus comienzos en los hogares, las mismas se repiten en las aulas escolares y en el medio social en general.

Ser bellos, sensuales, flacos, atléticos, jóvenes, mantenerse a la moda, cuidar la apariencia, mostrar alegría, posesiones, marcas, viajes, dinero, en fin, consumos de diferente orden, es lo fundamental para buena parte de las sociedades, sin embargo estos estereotipos finalmente y a corto y mediano plazo, van minando la salud mental, emocional y física de quienes hacen parte de ese mundo que no admite diferencias, fracasos o tristezas y que consideran que solo se logra una imagen exitosa a través del tener, poseer, mostrar y aparentar.

Son varios los efectos de la presión familiar y social:

La autoestima de una persona puede tornarse frágil y vulnerable ante las diversas presiones:

- “Empecé a tener dificultades para dormir cuando estaba comenzando el bachillerato, además me comía las uñas y en casa no tenía con quien hablar, solo cuando empezaron los ataques de ansiedad y tuve ayuda, el profesional que me atendió le dijo a mamá que no me hablara más de mi peso y de mi cuerpo”.

La belleza puede ser una obsesión para algunos seres humanos y no encajar en ciertos parámetros de moda, no solo les quita el sueño, sino que además, los ubica en un columpio emocional que quebranta la autoestima y la autoconfianza, conductas estas que al tratar de ajustarlas a los cánones de moda, ponen la vida en riesgo, al someterse a cirugías que muchas veces son realizadas por personas inexpertas, otros se esclavizan en gimnasios buscando el cuerpo ideal, además del uso irracional de suplementos vitamínicos u otros medicamentos sin ninguna prescripción, ni supervisión profesional.

Y así va esta sociedad, la cual envía el mensaje de que para que las personas no sean rechazadas, se deben lanzar a hacer cuanta cosa exijan los demás, para estar a la moda y encajar en cada nuevo estereotipo, lo que indica, una percepción muy pobre de lo que es un Ser Humano, puesto que lo único que importa es el cuerpo, la belleza y la juventud, todo lo exterior.

Hoy la salud mental y la emocional, dependen en gran parte de estos asuntos, que aprueban o desaprueban, eligen o juzgan, y afectan el bienestar, la calidad de vida, el presente y el futuro de miles de personas.

A propósito, Frida Khalo, en su Diario afirma:

- “Si nuestros ojos vieran las almas en vez de los cuerpos, qué diferente sería nuestra idea de belleza”.

 

* Psicóloga - Docente de la Universidad de Manizales.

www.fannybernalorozco.com

 


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