02 Jun, 2026

Once Caldas: primero el Once...

El Once necesita pensar en grande, como grande. Cuando lo hace los objetivos se ven alcanzables.

Para sentarse entre los grandes, a discutir el título en la segunda liga del año, el Once Caldas necesita compromiso, carácter, grandeza, disciplina, trabajo de equipo y sacrificio. Todo comienza en el camerino.

Es la única manera de responder a las exigencias del alto rendimiento. De nada sirve prometer títulos y luego, en la derrota, justificarse con explicaciones insulsas.

Ningún futbolista puede ser presentado como artista único en las victorias y ajeno a la derrota. El fútbol es un ejercicio colectivo. Cuando se desdeña el esfuerzo de los demás jugadores, se "rompe el pelotón".

En el mercado de fichajes no basta con acertar en las adquisiciones. Es fundamental mirar momentos y rendimientos. También retener a los futbolistas que marcaron la diferencia. De darle oportunidad a los juveniles, con lupa en su crecimiento.

Una revisión escrupulosa de las bases, arroja nombres prometedores, como Helieyker Guzmán, Mateo García, Rafael Acuña, Mathías González, Mateo Rincón y Kevin Villada.
Varios de los jóvenes, con preferencia, fueron protagonistas en la clasificación de Caldas a la final del torneo juvenil, tras eliminar a Valle, siempre potencia y referencia.
John Pájaro, 1,88, en planes de selección Colombia, está cerca de ser realidad. Mejor incluso que Gustavo Varela, el uruguayo, a quien tanto buscaron hasta descartarlo. Pájaro invita al optimismo.

En contraste, la salida de Kevin Tamayo no altera el ambiente. Su aporte fue limitado. Mientras tanto Juan Patiño sigue sin ofrecer las garantías que exige la competencia. Como Junior Orobio quien tuvo su oportunidad, pero se mareó en la puerta de entrada. Jorman Beltrán es un extremo cartagenero, con doble perfil, dinámico y buen porte físico y Pablo Castrillón, portero, se perfila, pero aún es joven.

La gerencia deportiva, encabezada por Ramiro Ruiz, adelanta gestiones para reforzar la plantilla. Con el visto bueno del comité técnico. Pero el mercado es cambiante por los empresarios que se mueven a la dirección del viento.

El caso Niche Sánchez sigue en estudio. Su calidad futbolística está fuera de discusión. Preocupan sus rodillas, castigadas por las operaciones. Por ello recuerdo a Ómar Pérez, la figura más descollante de Santa Fe durante cerca de 10 años.

Su equipo lo protegió, lo trató como una porcelana, le dio manejo a sus cargas de entrenamiento y competencia. El resultado fue extraordinario.

En situaciones como estas, la medicina deportiva es más importante que las tácticas. El talento no se desecha, se cuida. Aunque lo cierto es que en el fútbol no todos los riesgos deben ser asumidos. Bueno es el médico Gustavo Vinasco, en el tema.

El Once necesita pensar en grande, como grande. Cuando lo hace los objetivos se ven alcanzables. Cuando no, reaparece la rutina de las eliminaciones y la desilusión de cada semestre.

PD: No olvidemos que antes que cualquier nombre, cualquier contrato o cualquier figura, está el equipo. Lo demuestra Luis Enrique con el PSG, campeón sin Mbappé, Neymar y Messi. En el caso local, primero el Once Caldas.