El excéntrico, parrandero, transgresor, bailador, enamorado y juguetón. A todos les hizo goles...cuatro horas con él.
Con los periodistas de Caracol TV, se paseó por la pista solitaria del estadio en Manizales. Respondió preguntas sobre su vida para un especial de “Se dice de mi” que ya está en edición.
Una simbólica vuelta olímpica, que recuerda la que dio, cuando en los albores de su vida profesional como futbolista, a los 17 años, ganó con su club, el Once Caldas, la Copa Libertadores.
Yo, observador, en relajada y entretenida espera. Viendo y escuchando, esperando mi turno para el diálogo que será la apertura de mi primer Podcast.
Desenfado con espontaneidad, el goleador en estado puro. Aireando intimidades y deslizando recuerdos.
Dayro, la persona en el personaje, o el personaje protegiendo a la persona. El que habla sin dar vueltas, que esquiva patadas, y provocaciones. El de las pintas transgresores, las frases sin hipocresía, con orgullo por lo que es, hace y exhibe.
Con los goles de su vida, o la vida en un gol. Los que hizo. Los que no ha hecho, uno de media cancha o uno olímpico. Los demás ya están.
Sus partidos al límite, sus noches también. Salsa, reguetón, de madrugada, todo por igual. En contravía al manual. Sus trasnochos poco importan, por sus goles lo aclaman, son su libertad y su redención.
Golea y rumbea. Todo lo reconoce sin dramatizar. El Dayro de los niños, el coqueto, enamorado, que resiste los ataques de la decadencia, con el furor de sus goles y sus triunfos.
El Dayro íntimo, el fascinante personaje, que gasta 15 millones en sí mismo cada mes. Que entre risas bromea con hidratarse con aguardiente en el intermedio de los partidos.
El recordista goleador que quiere una banda para conciertos y desea ir al mundial, con razones de sobra comprobadas en las canchas, a pesar de que los entrenadores no conocen de méritos a la hora de la elección.
El del amor a primera vista con el Once Caldas, al que llegó, como marcador lateral, para consolidarse con voracidad y vocación, en goleador.
Este Dayro amado o rechazado. El 17. El mimado del vestuario. Que no es ni charlatán, ni un impostor. Al contrario, un atacante talentoso que por un gol a favor se llena de exaltación y por un error, es vilipendiado sin piedad.
El Dayro de la gente, el que no conoces, el que verás una tarde de sábado por Caracol TV, en fecha por anunciar; que será la apertura del podcast "Al son que me toquen bailo" y podrás disfrutar en las plataformas informativas de LA PATRIA y en Telecafé.
El de los registros históricos. El rebelde con causa. Escuchándolo, lo entenderás mejor.