Estábamos hablando del Cañón de Chicamocha, joya de nuestra geografía y decíamos que sin demeritar su belleza en el mundo hay decenas y decenas de cañones que lo sobrepasan en espectacularidad. Uno de ellos es el pequeño de Antelope Canyon, que se encuentra en el antiguo territorio navajo, y que han visitado muchos colombianos. La mayoría de los visitantes de esta perla de los navajos coinciden en que el pequeño cañón es el más fotogénico y más bello del mundo. Tuve la suerte de visitarlo y de lograr espléndidas fotos de él.
Hay cañonas que son importantes no solo por su estructura geológica, sino también por aspectos culturales e históricos. Uno de ellos es el Siq de Petra, en Jordania, clave en la historia de los nabateos. Tiene 1.2 kilómetros de largo y en partes 200 metros de altura. Sus templos, sus viviendas cavadas en las rocas y su conducción del acueducto son admirables. Cerca y como continuación de Petra se encuentra Wadi Rum, el impresionante desierto llamado Valle de la Luna, que tiene formaciones rocosas espectaculares y donde se han filmado muchas películas, entre ellas Star of wars, Misión a Marte, Planeta Rojo y Lawrence de Arabia.
Precisamente Lawrence transitó por este desierto en su célebre participación en la rebelión de 1917-1918 y una parte del desierto ha recibido el nombre de “Los siete pilares de la sabiduría” en honor del libro escrito por el mismo Lawrence. Conozco personas para las cuales este libro figura entre sus 10 obras preferidas.
En Marruecos, país de mis preferencias, se encuentra el cañón de Todra, cuyas paredes rojas verticales alcanzan 160 metros de altura. Hay partes del cañón de apenas 10 metros de anchura. Por el fondo del cañón discurre un río. Tengo fotos que muestran que en verano al descender notablemente el nivel de las aguas, grupos de marroquíes llevan sus colchones y duermen en el cauce del río. Me asombra verlos dormir al lado de la corriente. Los escaladores aprovechan las verticales paredes para lograr sus hazañas deportivas.
¿Cañones? Hemos dicho que hay centenares, muy bellos y famosos en todo el mundo. Conozco bastantes. Francia se enorgullece de su Verdon, donde hay muchas rutas de escaladores. En Canadá existe el Cañón de Nahanni, que en realidad son cuatro y se encuentran en el Parque Nacional del mismo nombre. El río Nahanni es el que forma los cuatro cañones célebres por sus bellezas naturales en rocas, termales, raudales y por la fauna silvestre. Su lejanía y dificultad de accesos hacen que sean poco visitados. Solamente se puede llegar a ellos en helicóptero o hidroavión.
Podría escribir páginas enteras sobre los cañones que he conocido. Pero no puedo terminar sin hablar de las Barrancas de Cobre, ubicadas al norte de México en la Sierra de la Tarahumara en el estado de Chihuahua. Es mi último y reciente cañón visitado. Es más profundo que el Cañón del Colorado y más grande.