Laura Tatiana Andrade es compañera de estudio de Cristian Fernando Guzmán Rubiano. Y de ella es el primer testimonio en esta historia de valentía, superación e inspiración.
Ella comenta: “Cristian es un excelente compañero, muy participativo y muy capaz. Siempre está dispuesto a ayudar, acompaña todos los procesos y se destaca por su compromiso académico”.

Estos dos primeros párrafos, como el resto del siguiente reporte, corresponden a una llamativa nota publicada por el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) en Caldas.
La narración se ubica en La Dorada, municipio del Magdalena Caldense. Más exactamente en el Centro Pecuario y Agroempresarial de la institución, en donde en la actualidad el personaje de este relato cursa la Tecnología en Gestión Administrativa, un programa que le ha permitido potenciar sus capacidades y proyectar nuevos sueños.
La entidad resalta: “Pese a su movilidad reducida, Cristian Fernando Guzmán Rubiano hencontró en la formación del Sena una oportunidad para seguir construyendo su proyecto de vida. Su historia refleja el compromiso del Sena con la inclusión”.
Las cifras indican que durante el 2025, el Sena Caldas ejecutó 532 cupos de formación para personas en condición de discapacidad, fortaleciendo su apuesta por una educación accesible y equitativa.
Caminos de esfuerzos y de esperanza

En artículo prosigue con que en La Dorada, oriente de Caldas, Cristian Fernando ha aprendido a recorrer la vida a su propio ritmo, pero sin detenerse.
“Nació con ectrodactilia, una condición genética que afectó el desarrollo de sus extremidades, Sin embargo, nunca permitió que esa condición definiera su destino”, exalta el comunicado de la Oficina de Prensa del Servicio Nacional de Aprendizaje.
Ahora, vamos con Cristian Fernando: “Desde pequeño siempre me he mantenido de un lado a otro. Los vecinos, muy queridos, siempre han estado ahí para apoyarme y cuidarme”.
También su voz es de gratitud. Recuerda que todo comenzó en casa, rodeado de una red de afecto que se convirtió en su primer impulso para avanzar. Por ejemplo, su abuela, María Ermelinda Ramírez Rodríguez, que recuerda que desde la infancia se destacó por su forma de ser.
Ella cuenta con orgullo: “Desde que empezó a estudiar fue muy querido por los profesores y sus compañeros, porque siempre ha sido un niño muy noble, muy decente”.
El registro continúa con que ese respaldo familiar, sumado a su determinación, le permitió superar barreras de movilidad con ayuda de una motocicleta adaptada y un monopatín.
Todo un vigía de la movilidad

Así culminó sus estudios básicos y dio sus primeros pasos en el mundo laboral, desempeñándose en la Alcaldía de La Dorada como vigía de movilidad.
De nuevo citan las palabras de Cristian Fernando: “Hacíamos jornadas de pintura y charlas pedagógicas con niños, jóvenes y adultos”, relata sobre aquella experiencia que fortaleció su confianza.
Él sentí y sabía que podía ir más lejos. Su siguiente destino fue el ingrsos a als aulas, en este caso del Centro Pecuario y Agroindustrial del Sena en el puerto caldense .
Él resume su filosofía de vida: “Aunque tengamos una condición o una discapacidad, no podemos limitarnos solo a eso; hay que buscar oportunidades, proyectarse. Si no sale un plan A, buscar un plan B. Siempre hay una manera de salir adelante, de manera positiva y alegre”.
Tener una formación sin barreras

Para la entidad de formación, esta historia representa, además, el propósito institucional de construir una formación sin barreras.
Para Óscar Andrés Maldonado Mora, director del Sena Regional Caldas, la inclusión no es solo una meta, sino un principio.
Por talmotivo, el directivo expresa: “En el Sena creemos en una formación para todos, sin exclusiones. Nuestra política de inclusión busca garantizar que cada persona, sin importar su condición, encuentre oportunidades reales para aprender, crecer y transformar su proyecto de vida. Historias como la de Cristian ratifican que estamos en el camino correcto”.
Y la meta por una educación accesible y equitativa continúa. Para 2026, la regional proyecta ofertar 558 cupos para esta población. “... reafirmando que en el Sena la inclusión no es discurso: es una oportunidad real para transformar vidas”.