Fotos | Freddy Arango | LA PATRIA Parte de la casa es acondicionada para instalar el pesebre. Son las mujeres de la familia las encargadas de armarlo y de que sea bíblico.
En Viterbo (Caldas) lo religioso tiene relevancia. En Semana Santa un grupo de actores recrea la vida, Pasión y Muerte de Jesús, y transforma el parque principal en un pequeño Jerusalén para hacer la Semana Santa en Vivo.
Sin embargo, en diciembre, la dinámica la lidera la familia Alzate Alzate con un enorme pesebre en movimiento que les toma 90 días en armar y que en 100 años ha sido el atractivo de propios y visitantes, pues en esta época del año la familia le abre la puerta al público para que de 2:00 p.m. a 8:00 p.m. se deje contagiar por el espíritu de la Navidad.
Esta tradición hecha pesebre, según Luis Arturo, la heredaron de sus padres, Miriam y Marcos, y con el paso del tiempo él, junto con sus hermanos, se ha encargado de que prevalezca de generación en generación.
"Mis padres se casaron en 1938. Tenemos el doble Alzate porque eran primos segundos y mire las coincidencias de la vida, de unir las primeras letras de los nombres de ellos aparece la palabra mimar, que es querer, apechugar y eso era lo que ellos hacían con nosotros y creo que eso ha hecho que permanezca la tradición".
Violeta, hermana mayor de Luis Arturo, añade que al principio el pesebre no tenía movimientos, sino que estos llegaron de la mano de su hermano Mario, ya fallecido, a quien recuerda como alguien inquieto y con muchas habilidades. "A él se le ocurrió que podía darle movimientos al pesebre y así comenzó la historia. El primero que hizo fue el viejito que tiene el hacha, el leñador".
Para Luis Arturo, Mario fue un ingeniero empírico que mientras le daba "vida" a las imágenes de cerámica, sus hermanas y sobrinas diseñaban el atuendo de cada personaje.
"Con motores de baja frecuencia empezó a darles movimiento. Una exigencia que le hacíamos era que los movimientos tenían que ser coherentes, parecidos y acertados para que la gente tuviera esa creencia de que eran reales".

Los movimientos son el atractivo de este pesebre que en este 2025 cumplió 100 años. Los trajes de cada personaje son confeccionados por las mujeres de la casa.
El proceso
Para que el montaje salga bien, se debe desempacar pieza por pieza para fijarse en que toda la parte eléctrica funcione. Claudia Zuluaga Alzate, hija de Violeta, indica que "hay que hacer una revisión previa porque si no funciona una figura se debe reparar, cambiar motores, sistemas o ajustar". Una vez culminada esta fase sigue la limpieza y decoración.
"Este año el portal está cumpliendo 18 años de fabricado y me tocó restaurarlo completamente porque tenía comején, tallones y su color estaba deteriorado. Me demoré una semana. También hay que mirar los trajes y que las figuras estén bien, todo es un proceso y por eso no podemos dejar para el día de la armada. La parte eléctrica y funcional también es un proceso. Si la pieza no se consigue, si ya no está en el mercado, hay que mirar cómo se injerta, cómo se inventa o cómo buscamos un sistema que se adapte a lo que necesitamos".
El pesebre de la familia Alzate Alzate se podría decir que es único, pues ellos mismos se encargan de que cada elemento tenga esa esencia familiar. El aserrín que cimienta el camino se compra en bruto, pero el secreto está en la teñida, en conseguir el carpintero que dé la densidad del color precisa.
Juan Pablo Alzate Muñoz, hijo de Mario, narra que su abuela era la que los reunía para hacer el pesebre e impartía funciones a cada uno. Su padre, por ejemplo, estaba al frente de los movimientos; sus tías, de los vestidos., y al morir su abuela fue su tía Violeta la que asumió la responsabilidad con sus primas.
"Este año quisimos conmemorar los 100 años del pesebre y nos pusimos de acuerdo todos los primos para hacerlo por fases. En junio sacaron los movimientos. En julio desempolvaron y mi hermano Sebastián, en septiembre, hizo las reparaciones y después entraron las tías a perfeccionar para dar inicio al armado en octubre porque para finales de noviembre debe estar listo".
Algunos integrantes de la familia Alzate Alzate posan con el fondo del pesebre que cada año les recuerda la importancia del amor y de la unión familiar.
Unión familiar
Sebastián Alzate, hijo de Mario y hermano de Juan Pablo, añade que el pesebre tiene 30 imágenes y 15 más con movimientos entre aldeanos, trabajadores, carpinteros, forjadores, caídas de agua y cascadas.
Salvatore Satizabal Zuluaga, hijo de Claudia y nieto de Violeta, manifiesta que para él esta tradición es sinónimo de unión familiar.
"Es el motivo para reunir la familia otra vez alrededor del pesebre para cantar las novenas, para armarlo, para pensar en qué elemento diferenciador se le añade".
Enfatiza que el pesebre hace que se vuelva a encontrar con los primos que no ve hace tiempo, con los tíos que están en el exterior e incluso con nuevos integrantes de la familia porque hay una generación más.
"Soy cuarta generación y he visto familias que vienen de otros pueblos para ver este pesebre, para unirse alrededor de él. Por ejemplo, amigos que nos conocen nos preguntan cuándo hacen la reunión, cuándo empiezan las novenas. Es muy lindo ver cómo otras personas se interesan por él".
Todo es hecho con el mayor cuidado para quien lo visite se deleite con cada representación.
Tenga en cuenta
Este año el pesebre cumplió 100 años y la familia Alzate Alzate cuenta con 56 integrantes: 10 tíos, 20 nietos, 24 bisnietos y 2 tataranietos. De ellos, pudieron asistir al centenario 5 tíos, 14 primos y 7 bisnietos. El objetivo fue el unir y reunir.

Aunque el armado les dura 90 días, todo el proceso de desempacar pieza por pieza y analizarla comienza desde mitad de año.
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